Esto me estaba volviendo loca. Hace tanto que había anhelado un abrazo de él y ahora, en el momento que menos lo esperaba había llegado... "Te amo" ¿Como podía decirme eso? ¿Si me amara se hubiera aguantado no? Y para peor, ahora no me quedaba de otra que irme con él. ¿Por qué no tenía otra opción verdad? Mentira, yo podía perfectamente negarme, pero no quería. Solo quería olvidar por un día siquiera toda la mierda que nos rodeaba a ambos. Le dije que me esperara. Fui a beber agua, la necesitaba, tenía mi garganta realmente seca. Pero no me quise demorar mucho, la verdad es que ya quería largarme y poder estar sola con Franco. Me daría este día ¿Podía verdad? Solo sería un día, solo uno ¿Que daño podía hacer? Camine de vuelta a mi oficina pero cuando llegue ahí estaba esa zorra en el umbral de la puerta. Me acerque despacio y por al lado para que ni uno de los dos pudiera notar mi presencia.
-Si no me equivoco en algún momento fui parte de tu vida personal- ¿De su vida personal? ¡Que zorra! ¿es que ni siquiera tiene algo de dignidad?
-No, nunca lo has sido y nunca lo serás. Me acosté contigo, solo fue eso- Toma eso, no pude evitar tener un sonrisa de oreja a oreja.
-¿Me vas a decir que no lo disfrutaste?- Mi sonrisa se esfumo.
-La verdad es que ni siquiera lo recuerdo, solo me di cuenta que lo había hecho cuando te vi allí- ¿Así que eso era realmente verdad? Pues yo no le había creído antes.
-Pues te digo que lo disfrutaste- Ja, pues conmigo lo disfrutaba y lo recordaba ¿Que diablos estoy pensando? Esto no esta bien.
-Si me hubiese dado cuenta, jamás lo hubiera hecho- ¡Oh! me hubiese gustado que te hubieras dado cuenta.
-Dime lo que quieras, eso no quita lo que esta pasando con Martina y Enrique- ¿Cómo? ¿En que momento cambio la conversación a mi? ¿Yo y... Enrique? Ya no pude seguir escuchando en silencio
-¿Y que esta pasando supuestamente entre Enrique y yo?- Maite se giro hasta mi petrificada- ¿Ahora se te acabaron todas la palabras? Pues antes tenias bastantes- Ella siguió en silencio y no dijo nada- Franco ¿Necesitas hablar más con ella o nos podemos ir?-
-Vamonos-
-Y tu... Más vale que mantengas esa boca cerrada, si me entero otra vez que estas repartiendo cahuines de Enrique, divina, lo que te he hecho hasta el momento no es nada ¿Entendiste?- Ella asintió con la cabeza- Lárgate, te di trabajo así que hazlo- Y desapareció, yo camine hasta mi escritorio tome unas carpetas que podía repasar luego en casa, mi cartera y las llaves del carro.
-Nos vamos en el mio-
-¿Y que quieres que haga con el mio?-
-Déjalo en el estacionamiento-
-¿Y mañana me vengo a pie?- Dije irónicamente.
-Te vengo a dejar yo- ¿Cómo? Jamás había dicho que pasaría la noche con él- Te voy a buscar en la mañana- Dijo prácticamente leyendo mi mente. Sin decir nada salí de la oficina hasta el estacionamiento, me detuve solo por que no sabía donde estaba su carro- Ven- Tomo mi mano y me llevo hasta el auto. El estacionamiento esta realmente oscuro y solitario, era lógico ya que solo estacionaban allí personal autorizado, los cuales saldrían dentro de unas cinco horas más. Camine prácticamente a ciegas dejándome llevar por su mano, sentí el sonido de la llave y cuando abrió la puerta- Entra- Me senté y note que estaba en la parte trasera- Haste un lado- Me dijo mientras él también se metía ¿Que esta haciendo?-
-¡¿Que haces?!-
-Shhh, solo dame estos segundos- Cerro la puerta, me tomo de la cintura e hizo que me recostara. Entonces me tomo firme separando mis piernas, y apoyando todo su peso sobre mi comenzó a besar mi cuello.
-Franco, dijiste que teníamos que hablar- Pude decir a duras penas.
-Aja- Me dijo mientras cerraba mi boca con sus labios. Al final solo me deje llevar. Deseaba tenerlo entre mis brazos hace tanto tiempo, sentirlo solo mio y yo ser de él. Yo era de él después de todo, el único en mi vida. Me entregue completamente sin protestar y él me recibió como si de agua en el desierto se tratara. "Te amo, te amo, te amo" repetía constantemente y yo le contestaba con la verdad "También yo lo hago". Nuestros cuerpos se unieron como si jamás se hubiesen separado. Ambos eramos solo uno, embriagado de placer y amor a la vez. Fue realmente fascinante y casi perfecto. Pero solo fue eso. Al terminar, solo quedo hasta ahí.
-Necesito darme una ducha- Dije mientras volvía a colocarme la ropa.
-Si quieres podemos ir a donde me estoy quedando-
-¿Tienes comida? Tengo hambre-
-Podemos pedir algo estando allá-
-Bien- Ambos nos cambiamos de asientos. Cuando salimos a la calle me molestaron lo ojos debido a la oscuridad en la que habíamos estado. Me mire al espejo y comencé a peinarme, tenía una cara de haber tirado un polvo que se me notaba demasiado. Lo mire a él y estaba mucho peor. Su camisa estaba abrochada en los botones inadecuados y la corbata, ni siquiera tenía nudo, sin contar su cabello que esta revuelto. Sin poder evitarlo me puse a reír.
-¿De que te ríes?- Entonces se miro al espejo y comenzó a reír- ¿Ves como me dejas?-
-Deja, yo te ordeno- Le dije mientras con mis manos desabrochaba sus botones y volvía a abrocharlos de forma correcta.
-Te amo- Dijo y sentí un escalofrío por mi cuerpo. Ya no esta excitada, vulnerable y estúpida como para contestarle con la verdad y solo fui capaz de seguir con mi labor en silencio- Se que no me crees, pero necesito convencerte-
-Con un polvo no lo haces-
-Lo sé... Y no tuve solo un polvo contigo-
-¿Solo tuviste un polvo con Maite, no?-
-Aunque no me guste la idea, es la verdad-
-¿Y de verdad no lo recuerdas?-
-Ya te he dicho muchas veces que no-
-Me gustaría poder creerte-
-Solo hazlo-
-No es tan fácil-
-Sera fácil si así lo quieres-
-No Franco, yo creía que me amabas y que me serías fiel siempre, jamás se me paso por la cabeza que alguna vez en la vida podías acostarte con otra. Pero paso. Y eso logra que no sea nada fácil volver a creer en ti y tus hermosas palabras-
-Me equivoque, soy humano ¿Que quieres que haga para que me perdones?-
-Si lo supiera... No sé si te lo diría- Nos quedamos detenidos en un semáforo en rojo. El silencio se hizo profundo y eterno, entonces nos miramos a los ojos y la atracción volvió a sentirse en el ambiente. Él comenzó a acercarse, yo cerré mis ojos y nos besamos. Un beso tierno y sencillo.
-Se que me amas-
-Si, te amo, eso no significa que confié en ti-
-Si no confías en mi ¿Como es que estas en mi carro y en camino hasta el lugar donde me hospedo?-
-Confío en que no eres un mal tipo, pero no confío en ti como pareja. Confío en ti como padre, pero no en ti como el compañero de mi vida-
-No me digas eso-
-Solo digo lo que siento de verdad- El dio un suspiro y continuamos el viaje en silencio.
Cuando bajamos del carro, estábamos en un departamento lujoso. Comenzamos a subir por el ascensor y cada vez los detalles lo hacían más lujoso aun ¿Como lo habrá adquirido? ¿Se lo habrá pedido a sus abuelos? Bueno ahora era lógico que no se quedaba con ellos como me había dicho antes.
-Este departamento es de Gaspar, su madre se lo dio, esta algo desordenado, solo estoy aquí desde ayer así que no he podido desempacar, así que... Bueno siento el desorden- Era extraño escucharlo decir algo así luego de vivir juntos.
-No importa. ¿Ya no te quedas con tus abuelos?-
-Nunca me he quedado con ellos- Abrió la puerta para que entrara.
-Pero me habías dicho que... ¿Qué mierda esta pasando acá?- Me quede de piedra al ver a Javiera acostada en el sofá del lugar, pero lo que más me sorprendió era que estuviera muy abrazada a Gaspar.
-Mierda, este chico no me había dicho nada, pensé que no utilizaría el departamento- Lo mire con ojos de asesina ¿A que se refería con "usar" el departamento? ¿Como Motel acaso? Mire mi reloj para ver que hora eran, 17:20 hrs. ¿Cómo había pasado el tiempo tan deprisa? ¿Pero Javiera no sale a las 18:00 hrs de la escuela? Sin pensar me acerque a ella enfadada y la zamarreé para que se despertara. Funciono. Despertó dando un grito agudo de dolor, casi como si la hubiera golpeado con un fierro. Gaspar se despertó con sus alaridos.
-¿Estas bien? Te apreté en tus heridas, lo siento, lo siento. Sabia que no debíamos dormir juntos- Se levanto del sofá preocupado, ella también lo hizo y se quedo de hielo mirándome. Gaspar siguió su vista hasta verme, entonces se alejo de ella como acto reflejo.
-¿Qué heridas?-
-No es nada-
-No me mientas-
-No lo hago, estoy bien- Me dijo siendo incapaz de mirarme a los ojos, tome su rostro para obligarla a verme y entonces vi la herida que tenía en su labio, mientras hacia una mueca de dolor. Mierda.
-¿Por que no me lo dijiste anoche?-
-No se de que hablas-
-No soy estúpida, se que eso te lo hizo papá- Le dije mientras le tocaba la herida y ella reprimía un gritito.
-Martina, cálmate, no te hace bien colocarte nerviosa- Me dijo Franco.
-¿Nerviosa? ¡¿Te parece que estoy nerviosa?!-
-Ya para Martina, no fue papá, solo me pelee con alguien hoy en la escuela- Mentira, por el amor de Dios, sabía muy bien que su carácter no era el de las chicas que van por ahí agarrándose a golpes. Tenía que hacer que dejara de mentir, y yo sabía perfectamente como hacerlo.
-Siéntate-
-¿Qué?- Me dijo colocando una cara de susto, como si fuera a morir. Eso me lo decía todo. Mire alrededor del departamento buscando alguna puerta que me llevara hasta otra habitación. Solo en ese momento me percate que Franco estaba conversando con Gaspar, ambos estaban algo molestos, pero eso, por el momento no me importaba.
-Ven- Tome a Javiera por uno de sus brazos y antes de que pudiera evitarlo, la arrastre hasta una de las puertas y nos encerré con pestillo. Cuando coloque el seguro me vi obligada a soltarla y ella se coloco de tal forma que la cama se interponía entre ambas. La mire fríamente, si había algo que me molestaba era que me mintieran- Siéntate-
-No- Me dijo firme.
-¿Por qué? ¿Te duele?-
-Ya te dije que no fue papá, solo no quiero sentarme-
-¿Si no fue papá cual es el problema con que te sientes?-
-Simplemente no quiero- Ya se me había agotado la paciencia. Camine rápido hasta ella y de una sola vez la derribe sobre la cama y levante su falda. Mierda. La solté y me aparte un poco. Ella se volvió a poner de pie. Pero no se atrevió a verme a los ojos.
-¿Así que no fue papá?- La rabia y la impotencia me invadió y sin darme cuenta salí rápidamente a la sala de estar, tome las llaves del carro y fui en su búsqueda, solo cuando lo eche a andar, me percate que Franco se había subido al lado del copiloto.
-No se bien lo que harás, pero estaré a tu lado-
-Vamonos-
-Y tu... Más vale que mantengas esa boca cerrada, si me entero otra vez que estas repartiendo cahuines de Enrique, divina, lo que te he hecho hasta el momento no es nada ¿Entendiste?- Ella asintió con la cabeza- Lárgate, te di trabajo así que hazlo- Y desapareció, yo camine hasta mi escritorio tome unas carpetas que podía repasar luego en casa, mi cartera y las llaves del carro.
-Nos vamos en el mio-
-¿Y que quieres que haga con el mio?-
-Déjalo en el estacionamiento-
-¿Y mañana me vengo a pie?- Dije irónicamente.
-Te vengo a dejar yo- ¿Cómo? Jamás había dicho que pasaría la noche con él- Te voy a buscar en la mañana- Dijo prácticamente leyendo mi mente. Sin decir nada salí de la oficina hasta el estacionamiento, me detuve solo por que no sabía donde estaba su carro- Ven- Tomo mi mano y me llevo hasta el auto. El estacionamiento esta realmente oscuro y solitario, era lógico ya que solo estacionaban allí personal autorizado, los cuales saldrían dentro de unas cinco horas más. Camine prácticamente a ciegas dejándome llevar por su mano, sentí el sonido de la llave y cuando abrió la puerta- Entra- Me senté y note que estaba en la parte trasera- Haste un lado- Me dijo mientras él también se metía ¿Que esta haciendo?-
-¡¿Que haces?!-
-Shhh, solo dame estos segundos- Cerro la puerta, me tomo de la cintura e hizo que me recostara. Entonces me tomo firme separando mis piernas, y apoyando todo su peso sobre mi comenzó a besar mi cuello.
-Franco, dijiste que teníamos que hablar- Pude decir a duras penas.
-Aja- Me dijo mientras cerraba mi boca con sus labios. Al final solo me deje llevar. Deseaba tenerlo entre mis brazos hace tanto tiempo, sentirlo solo mio y yo ser de él. Yo era de él después de todo, el único en mi vida. Me entregue completamente sin protestar y él me recibió como si de agua en el desierto se tratara. "Te amo, te amo, te amo" repetía constantemente y yo le contestaba con la verdad "También yo lo hago". Nuestros cuerpos se unieron como si jamás se hubiesen separado. Ambos eramos solo uno, embriagado de placer y amor a la vez. Fue realmente fascinante y casi perfecto. Pero solo fue eso. Al terminar, solo quedo hasta ahí.
-Necesito darme una ducha- Dije mientras volvía a colocarme la ropa.
-Si quieres podemos ir a donde me estoy quedando-
-¿Tienes comida? Tengo hambre-
-Podemos pedir algo estando allá-
-Bien- Ambos nos cambiamos de asientos. Cuando salimos a la calle me molestaron lo ojos debido a la oscuridad en la que habíamos estado. Me mire al espejo y comencé a peinarme, tenía una cara de haber tirado un polvo que se me notaba demasiado. Lo mire a él y estaba mucho peor. Su camisa estaba abrochada en los botones inadecuados y la corbata, ni siquiera tenía nudo, sin contar su cabello que esta revuelto. Sin poder evitarlo me puse a reír.
-¿De que te ríes?- Entonces se miro al espejo y comenzó a reír- ¿Ves como me dejas?-
-Deja, yo te ordeno- Le dije mientras con mis manos desabrochaba sus botones y volvía a abrocharlos de forma correcta.
-Te amo- Dijo y sentí un escalofrío por mi cuerpo. Ya no esta excitada, vulnerable y estúpida como para contestarle con la verdad y solo fui capaz de seguir con mi labor en silencio- Se que no me crees, pero necesito convencerte-
-Con un polvo no lo haces-
-Lo sé... Y no tuve solo un polvo contigo-
-¿Solo tuviste un polvo con Maite, no?-
-Aunque no me guste la idea, es la verdad-
-¿Y de verdad no lo recuerdas?-
-Ya te he dicho muchas veces que no-
-Me gustaría poder creerte-
-Solo hazlo-
-No es tan fácil-
-Sera fácil si así lo quieres-
-No Franco, yo creía que me amabas y que me serías fiel siempre, jamás se me paso por la cabeza que alguna vez en la vida podías acostarte con otra. Pero paso. Y eso logra que no sea nada fácil volver a creer en ti y tus hermosas palabras-
-Me equivoque, soy humano ¿Que quieres que haga para que me perdones?-
-Si lo supiera... No sé si te lo diría- Nos quedamos detenidos en un semáforo en rojo. El silencio se hizo profundo y eterno, entonces nos miramos a los ojos y la atracción volvió a sentirse en el ambiente. Él comenzó a acercarse, yo cerré mis ojos y nos besamos. Un beso tierno y sencillo.
-Se que me amas-
-Si, te amo, eso no significa que confié en ti-
-Si no confías en mi ¿Como es que estas en mi carro y en camino hasta el lugar donde me hospedo?-
-Confío en que no eres un mal tipo, pero no confío en ti como pareja. Confío en ti como padre, pero no en ti como el compañero de mi vida-
-No me digas eso-
-Solo digo lo que siento de verdad- El dio un suspiro y continuamos el viaje en silencio.
Cuando bajamos del carro, estábamos en un departamento lujoso. Comenzamos a subir por el ascensor y cada vez los detalles lo hacían más lujoso aun ¿Como lo habrá adquirido? ¿Se lo habrá pedido a sus abuelos? Bueno ahora era lógico que no se quedaba con ellos como me había dicho antes.
-Este departamento es de Gaspar, su madre se lo dio, esta algo desordenado, solo estoy aquí desde ayer así que no he podido desempacar, así que... Bueno siento el desorden- Era extraño escucharlo decir algo así luego de vivir juntos.
-No importa. ¿Ya no te quedas con tus abuelos?-
-Nunca me he quedado con ellos- Abrió la puerta para que entrara.
-Pero me habías dicho que... ¿Qué mierda esta pasando acá?- Me quede de piedra al ver a Javiera acostada en el sofá del lugar, pero lo que más me sorprendió era que estuviera muy abrazada a Gaspar.
-Mierda, este chico no me había dicho nada, pensé que no utilizaría el departamento- Lo mire con ojos de asesina ¿A que se refería con "usar" el departamento? ¿Como Motel acaso? Mire mi reloj para ver que hora eran, 17:20 hrs. ¿Cómo había pasado el tiempo tan deprisa? ¿Pero Javiera no sale a las 18:00 hrs de la escuela? Sin pensar me acerque a ella enfadada y la zamarreé para que se despertara. Funciono. Despertó dando un grito agudo de dolor, casi como si la hubiera golpeado con un fierro. Gaspar se despertó con sus alaridos.
-¿Estas bien? Te apreté en tus heridas, lo siento, lo siento. Sabia que no debíamos dormir juntos- Se levanto del sofá preocupado, ella también lo hizo y se quedo de hielo mirándome. Gaspar siguió su vista hasta verme, entonces se alejo de ella como acto reflejo.
-¿Qué heridas?-
-No es nada-
-No me mientas-
-No lo hago, estoy bien- Me dijo siendo incapaz de mirarme a los ojos, tome su rostro para obligarla a verme y entonces vi la herida que tenía en su labio, mientras hacia una mueca de dolor. Mierda.
-¿Por que no me lo dijiste anoche?-
-No se de que hablas-
-No soy estúpida, se que eso te lo hizo papá- Le dije mientras le tocaba la herida y ella reprimía un gritito.
-Martina, cálmate, no te hace bien colocarte nerviosa- Me dijo Franco.
-¿Nerviosa? ¡¿Te parece que estoy nerviosa?!-
-Ya para Martina, no fue papá, solo me pelee con alguien hoy en la escuela- Mentira, por el amor de Dios, sabía muy bien que su carácter no era el de las chicas que van por ahí agarrándose a golpes. Tenía que hacer que dejara de mentir, y yo sabía perfectamente como hacerlo.
-Siéntate-
-¿Qué?- Me dijo colocando una cara de susto, como si fuera a morir. Eso me lo decía todo. Mire alrededor del departamento buscando alguna puerta que me llevara hasta otra habitación. Solo en ese momento me percate que Franco estaba conversando con Gaspar, ambos estaban algo molestos, pero eso, por el momento no me importaba.
-Ven- Tome a Javiera por uno de sus brazos y antes de que pudiera evitarlo, la arrastre hasta una de las puertas y nos encerré con pestillo. Cuando coloque el seguro me vi obligada a soltarla y ella se coloco de tal forma que la cama se interponía entre ambas. La mire fríamente, si había algo que me molestaba era que me mintieran- Siéntate-
-No- Me dijo firme.
-¿Por qué? ¿Te duele?-
-Ya te dije que no fue papá, solo no quiero sentarme-
-¿Si no fue papá cual es el problema con que te sientes?-
-Simplemente no quiero- Ya se me había agotado la paciencia. Camine rápido hasta ella y de una sola vez la derribe sobre la cama y levante su falda. Mierda. La solté y me aparte un poco. Ella se volvió a poner de pie. Pero no se atrevió a verme a los ojos.
-¿Así que no fue papá?- La rabia y la impotencia me invadió y sin darme cuenta salí rápidamente a la sala de estar, tome las llaves del carro y fui en su búsqueda, solo cuando lo eche a andar, me percate que Franco se había subido al lado del copiloto.
-No se bien lo que harás, pero estaré a tu lado-

buenísimo,excelente capitulo !!!
ResponderEliminarammmm.. emm.. me podeis decir como se describe un suspiro...xD es en serio.. salaron el carro xD.... jajajajaja estuvo recontraemocionante...crei q la iba a bofetear a la zorrita.. jajaj eso hubiera esta (Y)... spero y no le pase nada malo al bb.. crei q mi coment iba a a ser el ultimo...xD jajaja... spero el proximo nna.. haber q tal le ha ido al papa...jajaja ... ahh y padre q fue FRanco con ella.. <3<3<3<3<3.. bno salu2... un beso.. ;)
ResponderEliminarla vida de MArtina es como una montaña rusa :)
ResponderEliminarporfin dejo callada a la "especial" de Maite xD!!!
y Francoooo *-* ^^ muy muy bien :3
ahora q pasara con JAviera?? o.o??
gracias por el cap!
uhhhh y ahora a enfrentarse al papá, qué duro
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