domingo, 28 de abril de 2013

Capitulo 38 - "¿Por que esta él aquí?"


Franco

Me levante temprano para prepararme para la eco-grafía  hoy vería a Martina y a mi bebe. Sentía algo en el pecho que no podía describir, emoción obvia por ver a mi bebe pero también estaba nervioso por ver a Martina. La última vez que nos vimos habíamos estado juntos, o sea habíamos hecho el amor, pero luego todo eso había pasado a segundo plano... Yo quería hablar de aquello con ella y hoy tendría mi oportunidad, tome mi chaqueta y me subí al carro.

Estaba estacionando el carro cuando la vi, se veía hermosa. Estaba apoyada en la muralla del edificio que supongo era el de la matrona, iba con un vestido que desde su vientre quedaba holgado bajo ellos unas calzas negras y unas botas, para terminar su conjunto un pañuelo caía desde su cuello, dando un camino hasta su cintura, que a pesar de que ya se le notaba el embarazo aun mantenía su cinturita. Salí del coche y camine hasta ella pero antes de llegar vi que saludaba a otra persona, cuando me fije quien era vi que era Enrique ¿Que rayos hacía él aquí? Seguí caminando y me encontré con ellos.

-Hola- Martina se giro para verme y me sonrió.
-Estamos todos ¿Entremos?-
-Pensé que se podía entrar solo de a dos-
-No te preocupes, hablaremos con el doctor para que te deje pasar con nosotros- Me dijo Enrique mientras tomaba a Martina del brazo y entraban al edificio. ¿Qué? ¿Cómo podía ser tan desubicado? De partida era él el intruso... No entendía nada ¿Por que estaba allí? ¿Por que si ella me había dicho que entre ellos no había nada? ¿Entonces por que estaba él aquí? ¿Por que lo traía? A medida que el ascensor ascendía mi molestia también lo hacia.

Llegamos hasta la consulta de la matrona, su recepcionista nos hizo tomar asiento para que esperásemos nuestro turno. Lo más probable es que solo hayan pasado unos cinco minutos, pero para mi equivalieron a cinco horas. Cada movimiento que Enrique daba era para tocar a Martina, su brazo, su rostro, su cintura, pero cuando toco su vientre tuve que usar todo mi auto-control para no tirarme sobre él y saciar mi sed de sangre. A este tipo le tengo sangre en el ojo y verlo tan cerca de ella no estaba ayudando para nada.

-Hola ¿Martina Monsalve?- Un momento... Era un doctor... hombre... no mujer... Demonios.
-Hola doctor-
-Veo que hoy no viene con tu amiga-
-No, ella no pudo venir hoy, pero tengo acompañantes ¿Pueden entrar conmigo?-
-Si a ti no te molesta, hoy te examinare para ver que todo vaya bien, puede que sea algo incomodo para ti-
-No pasa nada, Franco es el padre del bebé y bueno Enrique es... Un amigo muy cercano- ¿Un amigo muy cercano? ¿Que mierda significaba eso?
-Entonces entremos- Dijo mientras ella ingresaba y el nos tendía la mano a cada uno- Necesito que te acuestes en la  camilla y te subas el vestido y bajes un poco las calzas, hoy veremos al bebé y, si quieren, podemos saber el sexo- Enrique se sentó en una de las sillas mientras Martina camino hasta la camilla, yo la seguí para ayudarla.
-Puedo hacerlo sola- Me dijo mientras intentaba subirse a la camilla, que estaba un poco alta.
-Si se nota- Le dije, mientras le pasaba la escalerilla de peldaños que estaba escondida bajo la camilla.
-Gracias-
-Será mejor que te quites el pañuelo, te molestara-
-Estoy bien así-
-Ok, ¿necesitas algo?-
-No Franco estoy bien, solo hazte a un lado que ya viene el medico- Me di la vuelta y efectivamente el doctor estaba acercándose con el ultrasonido.
-Bien,  estas lista- Martina asintió y yo me coloque a su lado, Enrique se acerco a nosotros pero yo no cedí mi lugar. El doctor puso una especie de gel en su estomago lo que la hizo saltar.
-¿Estas bien?-
-Estoy bien Franco, solo esta algo helada- Entonces me sonrió.
-Bien, aquí vamos- Dijo el doctor mientras colocaba una cosa sobre su estomago y en la pantalla se empezó a ver algo similar a lo que me había mostrado Martina anteriormente.
-Oh- El doctor comenzó a fruncir el ceño.
-¿Pasa algo doctor?- Dijo Martina, yo instantáneamente tome su mano y ella me la presiono.
-¿Esta bien el bebé?- Le pregunte.
-Tengo noticias para ustedes-
-Me esta poniendo nerviosa-
-No es necesario, el bebe esta bien- Sentí como su agarre se relajo y de paso mis pulmones volvieron a coger aire- Es solo que ya no es un bebé-
-¿Cómo?- Dijimos los tres al mismo tiempo.
-Hay dos bebes, realmente no entiendo como es que no lo vimos antes, pero son dos, son mellizos ambos en distintas bolsas amnióticas, ¿Quieren saber el sexo de los bebes?-
-¿Dos? ¿Dos bebés?- Martina dejo de ver la pantalla para mirarme a mi, aun teníamos nuestras manos unidas.
-Están los dos sanos ¿verdad?-
-Si ambos están bien, uno es más pequeñito que el otro pero es algo normal, no es para preocuparse. Por el momento puedo ver que esta bien ¿Les digo el sexo?- Martina volvió a mirarme.
-A mi me da igual, son nuestros los amare sean lo que sean- Le dije, ella sonrió.
-Yo quiero saber, los amare igual pero me gustaría preparar sus habitaciones-
-Bien, pues entonces no me queda otro que decirte que deberás preparar dos cuartos por que tendrán la pareja-
-¿Tendremos un niño y una niña?-
-Si-
-Entonces creo que de todas maneras me servirán todas las cosas que compré-
-¿Compraste cosas?- Su mirada cambió, soltó mi mano y miro a Enrique.
-Si las compre hace un tiempo, ocupe todo el cupo de la tarjeta- Mierda, ¿Así que en eso se lo había gastado? Fantástico.

Ya a la salida del consultorio ambos se despidieron y se fueron juntos... Los celos me estaban comiendo, saber que él ahora estaba a su lado y yo no, me hacía querer estrangularlo. Estaba feliz de saber que ahora tendría dos hijos en vez de uno, estaba feliz y me gustaría poder disfrutar de aquella noticia a su lado, pero no podía, yo no podía pero él si lo hacía.

Llegue al departamento, me serví un café y me senté a la mesa. ¡Demonios!. No podía evitar pensar en ellos ¿Qué estarían haciendo? A la mierda, no me quedaría sentado ahí mientras ese estúpido estaba con mi mujer. Me levante tome las llaves del coche, una chaqueta y mi teléfono. Marque su número.

-¿Franco?-
-¿Dónde estas?-
-¿Cómo?-
-Que donde estas Martina-
-Estoy almorzando en un local del centro-
-¿Su nombre?-
-¿Para que quieres saber?-
-Dime su nombre-
-Ces't la vie-
Ok, espérame allí- Y le colgué antes de que pudiera decirme algo. Sabía que no tenía ni un derecho a hacer lo que haría, pero me importaba una mierda, no dejaría que Enrique se quedara con ella, definitivamente recuperaría a mi mujer.

domingo, 21 de abril de 2013

Capitulo 37 - "Felicidad instantánea"


Javiera

Franco había llamado a Gaspar para que me dejara en casa de mi hermana. Ahora ambos estábamos montados en el coche muy cerca de mi destino y ya no podía más de los nervios ¿Qué paso con papá? ¿estará enojada conmigo Martina? 

-Tienes que estar tranquila-
-¿Crees que Franco te eche la bronca?-
-No te preocupes por eso- Dijo mientras estacionaba el auto frente a la casa de Martina.
-Todo esto es mi culpa y ahora tu también pagaras el precio-
-Dije que no te preocupes, seguro que cuando llegue a casa ya estará dormido- Me lo quede mirando un tiempo y él no desvió la vista de la mía. Había algo en Gaspar que me hacia querer besarlo, no lo podía entender, era tan loser para mi y aun así provocaba estragos en mi mente. Sin pensarlo más hice nula la distancia entre ambos y uní nuestros labios. Él no se alejo, al contrario con una de sus manos me tomo por  la nuca para mantenerme en esa posición y hacer el beso más intenso. Despacio fue soltando su agarre y separamos nuestros labios. Nos quedamos en silencio mirándonos profundamente hasta que el rompió el contacto y se coloco nuevamente en la posición correcta para conducir.
-Sera mejor que entres, Martina debe de estar esperándote-
-Ufff, no quiero escuchar lo que me dirá- Volvió a mirarme.
-¿Que le vas a decir tu?-
-¿Yo?-
-Le dijiste que nos besamos-
-No, le dije que te bese-
-Ya ¿y eso que significa?-
-¿Cómo que significa?-
-¿Que ha sido lo de recién, Javiera?-
-Yo... No lo sé-
-Esto es genial- Dijo mientras daba un resoplido.
-Lo siento, se que no debo hacerlo, no debí besarte otra vez, tu tienes tus planes y estas contento con ellos y ahora yo... Yo solo te estoy confundiendo más...- Tenía un nudo en la garganta ¿Quería llorar? ¿Pero por qué? 
-Maldición Javiera, esta vez no fuiste solo tu, yo también quise este beso- Abrí mucho mis ojos y le mire- Me gustas, simplemente por mucho que intente evitarlo no puedo hacerlo, se que todo esto esta mal, se que no debo hacerlo pero aun así deseo besarte y estar a tu lado... Pero no se si sea capaz de desobedecer a mi abuelo-
-No te estoy pidiendo nada-
-Lo sé, pero tampoco quiero jugar contigo, yo no soy así-
-Lo sé pero ¿Entonces?-
-No lo sé- El auto quedo en silencio. De pronto mis dedos era tan interesantes que no despegaba los ojos de ellos. No sabía que decir y al parecer no era la única. Entonces sentí un toqueteo en la ventana del auto que me hizo saltar. ¡Dios! me había llevado un buen susto.
-Baja ya del carro- Martina estaba mirándome a través de la ventanilla, mire a Gaspar y vi que estaba igual que yo. Volvimos a mirarnos.
-Te quiero- Dijimos al unisono y luego nos echamos a reír nerviosos.
-Oh por el amor de Dios, Javiera que aquí fuera hace frío. Te daré cinco minutos y te esperare dentro, no me hagas venir por ti- Entonces se echo a andar hasta la casa.
-¿De verdad me quieres?- 
-No puedo evitarlo-
-Entonces no me importa nada, no te casaras hasta dentro de unos años y yo, no lo sé aun pero ahora quiero disfrutar del momento, de lo que siento y no quiero pensar en lo que pasara en el futuro-
-Pero solo estaríamos enganchándonos más a algo que no será posible-
-Lo sé, pero aun así prefiero pasar el resto de mi vida con un buen recuerdo, que pasarlo arrepentida de no haberlo hecho-
-¿Estas segura de lo que dices?-
-Quiero hacerlo Gaspar, quiero poder estar contigo, besarte sin necesidad de pensar en que estoy haciendo algo mal, en que te molestare-
-Pero si estamos juntos será algo que no tendrá ni un sentido, sabemos perfectamente que no terminaremos juntos-
-Ya, lo sé, pero no quiero pensar en ello... Tan solo quiero ser feliz, aunque sea solo por unos días o meses, lo que sea ¿Es que acaso no puedo querer eso?-
-Si puedes, pero no quiero hacerte daño-
-Yo estoy accediendo, de echo soy yo la que te esta proponiendo esto. Mira vamos a pasárnosla bien y cuando llegue el momento de separarnos lo haremos sin rencores y tan amigos como hasta ahora. ¿Aceptas?- Me miro un instante a los ojos, tomo una de mis manos y comenzó a jugar con ella, estuvo un buen rato así, sabía que se lo estaba pensando y quizás estuviera esperando que le dijera algo más para guiarlo a tomar alguna decisión pero no lo haría, ya había dicho todo lo que podía decir, ahora era él quien debía decidir. Pero se estaba demorando mucho y la puerta de la casa volvió a abrirse, Martina caminaba nuevamente hasta el coche y mi pulso se acelero. Solté su mano y abrí la puerta del coche para salir, pero él volvió a agarrar mi mano haciendo que me girase y entonces poso sus labios sobre los míos. Fue un beso suave y cauto, pero que me dejo en otro mundo.
-Si, acepto. Ahora vete antes de que llegue hasta acá esa bruja- Dijo medio en broma- Te llamaré más tarde para saber como te fue- Le sonreí y salí del auto. Estaba tan feliz que casi no sentí dolor cuando me levante del asiento. Camine hasta Martina pero ella paso de largo y llego hasta el auto abriendo la puerta del copiloto.
-Tu me debes una charla- Antes de que Gaspar pudiera decirle alguna cosa volvió a cerrar la puerta y camino hasta a mi me tomo de un brazo y me arrastro hasta dentro de casa. Cerró la puerta tras nosotras y me abrazo con fuerzas. Después de un rato abrazadas me soltó.

-¿Tienes hambre?-
-No-
-Entonces ve a dormir, descansa, mañana después de clases vuelves a casa con papá-
-¿Cómo?- Dije asustada.
-Quiero confiar en ti Javiera, pero hoy me demostraste que no puedo, así que esta vez fue la ultima vez que papá te golpeo, si lo hace otra vez dímelo y te sacare de aquella casa ¿Puedo confiar en que me lo dirás?-
-Si, te diré-
-Ok, ahora vete a dormir- Entonces su teléfono comenzó a sonar, lo saco y sonrió  Hola, cariño necesito pedirte un favor gigante- por el teléfono le estaban contestando, supe de inmediato que era un hombre, ella se percato que estaba escuchando y me hizo un gesto con la mano para que subiera a mi cuarto. Al final lo hice, me sentía tan en las nubes... Estaba con Gaspar... ¡Estaba con Gaspar! ¿Podía ser este un mejor día?

domingo, 14 de abril de 2013

Capitulo 36 - "Lo quiero de vuelta"


Martina

Ya era de noche y la carretera solo estaba iluminada por las luces de las orillas y los distintos autos que circulaban aun. Franco estaba conduciendo, no me había dejado hacerlo, según él estaba muy alterada y necesitaba descansar. Yo por supuesto, no pensaba lo mismo, pero era mejor dejarlo en paz... La charla con mi padre nos había dejado a los dos agotados mentalmente y ahora Franco se limitaba solo con manejar en silencio. Y miraba por la ventana... Vez que discutía con mi padre, siempre, siempre, terminaba pensando en que momento fue que se fue todo a la mierda. 

-¿Quieres volver a casa o te quedaras conmigo?- Franco había interrumpido mis pensamientos. ¿Qué quería? Lo tenía más que claro, yo quería estar con él, quedarme dormida en sus brazos y despertar nuevamente en ellos... Pero no era capaz de decirlo... Me quede callada y seguí mirando por la ventana.

"-¡¿Cómo te atreves?!- Veía como la mano de mi padre se encontraba detenida por la mano de Franco sobre mi.
-Martina dejo de ser su hija para ser mi esposa, usted no tiene absolutamente ni un derecho sobre ella, mucho menos de golpearla-
-Ella ya no esta contigo por que tu le fallaste-
-Aun así ella carga a mi hijo en su vientre y no dejare que usted le haga daño-
-¿Y como lo evitaras? Ya ni siquiera vives con ella-
-¿Me esta amenazando? Yo que usted no lo haría, tengo demasiadas cosas en su contra, precisamente en estos momentos puedo ser capaz de denunciarlo por maltrato intra-familiar- Abrí mis ojos como un reflejo de los ojos de mi padre- ¿Qué? ¿Cree que no soy capaz? Todo este tiempo me he quedado callado por respeto a Martina, por que creía que era su decisión y la respetaba, pero ahora no es solo ella, ahora hay un bebe y no voy a dejar que ni usted ni nadie se atreva a siquiera amenazarle. Y no tan solo a ellos, si no también a Javiera-
-Javiera es mi hija, yo hago lo que quiera con ella-
-Oh no señor, eso se acabó. Puede que Javiera no nos diga nada al respecto como paso hoy, pero lo averiguaremos de una u otra forma y si nos enteramos de que usted vuelve a tocarle un solo pelo, prepárese por qué me encargare personalmente de hacer que usted se pudra en la cárcel- Entonces soltó su brazo y tomo el mio- Nos vamos.
-¿Dónde esta Javiera?-
-Esta en casa- Apenas si pude articular palabra.
-Hoy se quedara con nosotros y mañana después de sus clases volverá con usted- Dijo Franco mientras salimos de la habitación"

-Te llevaré a casa- Dijo interrumpiendo mis recuerdos- Gaspar pasará a dejar a Javiera allí también y luego hablare con él para que me explique de que va todo esto- 

No respondí nada nuevamente... Yo no sabía realmente que decir. "Mentirosa, ¿No sabes que decir? Mentira... TE AMO, vuelve conmigo, no me importa nada. Eso es lo que quieres decir y lo sabes" Mi mente no dejaba de torturarme. Seguí mirando el pavimento mientras seguíamos avanzando, entre en una trance donde mi orgullo y mi corazón se enfrentaban para poder llegar a una solución, pero ni uno cedía. Tan enfrascada estaba que no note cuando llegamos a casa y solo fui consciente de eso cuando Franco me abrió la puerta para bajar del carro. "Nos vemos el jueves" Me dijo antes de volver a entrar al carro y largarse. 

Dios, que día había tenido. Mi teléfono comenzó a sonar.

-¿Hola?-
-Hola ¿Como estas?- Era Cristina.
-¿Que como estoy? La verdad estoy hecha un lío-
-¿Que pasa?- Entonces se lo dije todo, Franco en mi oficina, Franco en el auto, Franco apoyándome  Franco defendiéndome de mi padre... Le dije todo.
-¿Y aun crees que él no te quiere?-
-Sabes que no es eso, se y tengo la certeza de que me quiere... Lo sé...-
-...¿Pero?-
-Pero se acostó con otra-
-¿Y porque lo hizo? Ok mira no había querido decirte nada por que tu estabas algo sensible y eso no es muy normal en ti, pero creo que ya es momento de que me escuches-
-Suéltalo ya-
-Mira Martina cuando uno esta en pareja todo lo que sucede en la relación es responsabilidad de ambos...-
-...¿Me estas diciendo que es mi culpa que me haya puesto los cuernos?-
-No, pero tampoco puedes decir que su relación andaba tan bien que él no tenía excusas... Esta bien, te engaño y es algo realmente imperdonable, pero tu tampoco es que hayas sido la esposa modelo-
-¿Qué quieres decir con eso?-
-¿No te acostaste con él durante cuanto?-
-Eso no es escusa-
-Claro que no, pero acepta cuales fueron tus errores, tu también dejaste que su relación se enfriase... Además hay que darle puntos a este hombre, desde el principio siempre fue él quien daba todo de si por que lo de ustedes resultara- 
-Si vas a seguir por ese camino es mejor que lo dejes así ¿ok?-
-Ok, cerrare mi boca. De todas maneras se lo que te pasa-
-¿Y que me pasa según tu?-
-Lo quieres de vuelta pero eres demasiado orgullosa para pedírselo- Como un balde de agua fría ¿Como es que me conocía tan bien?- El silencio otorga, dicen. Mira es fácil, hazlo sentir celos y que piense que te esta perdiendo por otro hombre, eso le hará despertar de esa calma con la que te aguanta todo y reclamara por lo que es suyo, o sea tu-
-Ya, ¿Y como se supone que haga eso?-
-¿No conoces a algún chico que te pueda ayudar?- Entonces se me ilumino un farol en mi cabeza... Esto realmente sería perfecto.