miércoles, 29 de mayo de 2013

Capitulo 43 - "Francés, italiano ¿Cómo llegamos a eso?"


Augusto

¡¿Que mierda estaba pasando conmigo?! Mi cabeza estaba hecha un lío  yo no era así, yo no tenía por qué preocuparme de ella... Esta bien, quizás su padre la haya golpeado por mi culpa, aunque si lo pienso no es mi culpa ¿Por qué tenía que ir a besuquearse con ese tipo en frente de la escuela dejándome en ridículo frente a mis amigos. Si, frente a todos mis amigos los cuales estaban enterados de toda nuestra situación. ¿Matrimonio arreglado? ¿Quién mierda hace eso en este tiempo? Mis padres, solo ellos eran capaces de convertir mi vida en una mierda de la noche a la mañana. La chica con la que salia al enterarse se alejo de inmediato de mí y si no era ella no quería otra, menos una que estuvo internada en un sitio para delincuentes y gente de ese tipo. Sabía que la única forma de que lo de la boda no se efectuara era lograr que ella se opusiera, por eso le había dicho todo eso aquella vez, pero por lo que veo creo que solo fue un gasto de energía para mi. Después de darme cuenta como la maltrataba su padre (por que era lógico que él era, solo necesitaba que me lo confirmara ella) era obvio que no podría oponerse a nada y hacerlo yo era algo que estaba fuera de mi alcance. 

El día anterior no había podido hablar con ella para saber como estaba porque no había ido a escuela y la verdad es que no me atreví a llamar a su casa, quizás la echaría al agua y no era la idea. Me sentí frustrado todo el día, pero hoy era uno nuevo y seguramente ahora si asistiría. Cuando llegue fui directo a verla en la sala, aún no llegaba. Los chicos estaban en el patio por lo que me acerque a ellos.

-¿Andas buscando a tu futura esposa?- Uno de los chicos me pregunto.
-Querrás decir a su futura esposa infiel- Otro le replico, causando la risa de todos los que estaban allí.
-Idiotas ¿por que tendría yo que buscarla? Ya llegara ella sola a buscarme- 
-¿A si? Pues no veo que se dirija hacia ti-
-¿Que se dirija hacía mi?-
-Si, acaba de llegar y directo a los casilleros, ni siquiera a volteado a verte jajajajaja- Todos rieron con él y yo me aleje de ellos y fui directo a ella. Realmente se veía hermosa, su cabello rubio caía por sus hombros hasta llegar a su delgada cinturita. Realmente sentía deseo de acariciar su bello rostro, tenía una piel tan limpia y unos labios impresionantes, ahora apenas quedaba rastro del golpe que llevaba el otro día, lo que hacía que se viera mucho mejor. Pero sin duda alguna su mejor rasgo eran sus ojos, sus intensos y profundos ojos verdes, los cuales por cierto ni siquiera me miraron.


-¿Estás mejor?- Como era de esperarse ni siquiera volteo a verme, era lógico que pretendería no haberme escuchado, pero eso yo no lo permitiría-  Ey! espera, espera- La tome de uno de sus brazos y se detuvo.
-¿Qué quieres? ¿Burlarte? ¿Seguir arruinando mi vida? Solo déjame en paz- Oh! creo que andaba algo temperamental, sería mejor irme con cuidado si no quería desatar otra de nuestras peleas inútiles.
-No quiero nada de eso-
-¿ Entonces?-
-Yo solo quería saber si estás bien ¿arreglaste las cosas con tu padre?-
-¿Y a ti que te importa?- ¿Y a mi que me importa? ¡Será idiota! Vamos Augusto solo respira y hazlo lo mejor que puedas.
-Javiera, yo sé que he sido un idiota contigo desde el comienzo, de verdad lo siento, es solo que...-
-No me importa- 
-Déjame terminar de hablar- Mocosa impertinente.
-No quiero escucharte, me da lo mismo-
-Por lo menos deberíamos intentar llevarnos mejor, más que mal vamos a ser...- Pero ni siquiera pude terminar.
-Nada, absolutamente nada, yo no estaré contigo, aunque mi padre me mate a golpes no lo haré-
-¿Entonces en verdad fue él quien te golpeo?- Ya estaba confirmado.
-Eso es algo que no te importa-
-Pero...-
-Nada, déjame en paz, por favor- 
-No te voy a dejar así... Quiero saber que es lo que pasó... Quiero saber si solucionaste las cosas con tu papá-
-¿Por qué? ¿Por qué quieres saber?-
-Yo... No lo sé- ¡¿Por que preguntaba eso?! ¿Qué mierda le importa a ella? Que solo me conteste y listo.
-Aclárate ¿quieres? cuando lo hagas si quieres hablamos pero por ahora déjame en paz- Y me dejó hablando solo. Demonios. Le di una patada a un cesto de basura que había allí cerca y me reuní nuevamente con los chicos, pero ni siquiera les preste atención, esa chica estaba ocupando todos mis pensamientos. Y así fue durante el resto del día de clases. Mierda se había acabado el día y no había sido capaz de entablar una conversación decente con ella. Vamos, un último intento. ¿No perdería nada verdad?

-Por favor, quiero hablar contigo- Le dije justo antes de que saliera del establecimiento.
-¿En qué idioma debo decirte para que lo entiendas? No voy a escucharte, I will not listen to you, Je n'écoute pas- ¿Me estaba hablando en Francés? Wow, sabía idiomas, eso podría ser algo excitante  ¿Qué mierda estoy pensando? me quede en blanco pero para que no se fuera dije lo primero que pensé.
-¿Hablas Francés?-
-s'intéressent vraiment pas, laissez-moi tranquille! (realmente no te importa, ¡Déjame en paz!)- Podía entender perfectamente todo lo que ella me decía, sabía hablar inglés, italiano, francés, portugués y un poco de mandarín. Así que si quería jugar así conmigo yo también podía hacerlo.
-¿Quieres hablar otro idioma? Pues bien también puedo jugar tu juego-
-No estoy jugando ¿Por qué sigues metiéndote en mi vida? Solo déjame en paz ¿Acaso ahora te gusto que te preocupas tanto por mi?- Me dejo con las palabras en la boca. ¿Como se atrevía a preguntarme algo así a mi? ¿Quién mierda era ella? ¿Que si me gustaba? ¡¿Que si me gustaba?! Ja! eso le gustaría a ella... Por que yo en verdad no podía... No... No podía ser que ella me gustara ¿Verdad?... Mierda, era cierto... Esta chica me estaba comenzando a gustar... Pero jamás lo admitiría.
-Quindi sì, mi piaci e non posso fare a meno di preferire morire per dirvi (Pues si, me gustas y no puedo evitarlo, pero preferiría morir que decírtelo)- Le solté en italiano, seguro que así ella se quedaría tan colgada como pensaba que yo me había quedado con su francés... Porque... No era posible que ella supiera italiano ¿verdad?... 

domingo, 26 de mayo de 2013

Capítulo 42 - "Idiomas"


Javiera

Los días pasaban taaaaaaaaan lentos, ahora podía decir que tenía algo con Gaspar pero que tuviésemos algo no cambiaba casi nada en mi vida. Después de que llegue a casa papá solo se limito a decirme que estaba castigada y que debía llegar a casa inmediatamente después de las clases, que si no lo hacia le importaría una mierda lo que había hablado con mi hermana, así que era mejor que me limitara a seguir sus ordenes. Y aquí estaba yo, encerrada en mi cuarto tratando de estudiar, pero la verdad es que a penas podía concentrarme. Cada momento que comenzaba a leer mis apuntes Gaspar se me venía a la cabeza, estacionado frente a mi escuela afirmándose en el coche, frente al televisor jugando al play, sentado a mi lado en casa de mi hermana; su mano agarrando la mía, sus labios sobre los míos .. Dios! así no me concentraría nunca. Cerré mi cuaderno y me fui a la cama, sería mejor que me durmiera para ir mañana a la escuela, el día anterior no había ido, no me sentía muy bien aun y Martina me dijo que podía quedarme en casa mientras ella se fuera al trabajo pero que debía volver a casa con papá ese día si o si, así que lo hice de esa forma, pero ahora no podía volver a faltar.

Cuando entre a la escuela me dirigí directamente a mi casillero, tome los libros que necesitaba y él apareció.

-¿Estas mejor?- Ni siquiera lo mire, cerré mi casillero y continué mi camino- Ey! espera, espera- Me tomo por uno de mis brazos para que dejara de avanzar. Lo hice.
-¿Que quieres? ¿Burlarte? ¿Seguir arruinando mi vida? Solo déjame en paz-
-No quiero nada de eso-
-¿ Entonces?-
-Yo solo quería saber si estas bien ¿arreglaste las cosas con tu padre?-
-¿Y a ti que te importa?-
-Javiera, yo sé que he sido un idiota contigo desde el comienzo, de verdad lo siento, es solo que...-
-No me importa- 
-Déjame terminar de hablar-
-No quiero escucharte, me da lo mismo-
-Por lo menos deberíamos intentar llevarnos mejor, más que mal vamos a ser...-
-Nada, absolutamente nada, yo no estaré contigo, aunque mi padre me mate a golpes no lo haré-
-¿Entonces en verdad fue él quien te golpeo?-
-Eso es algo que no te importa-
-Pero...-
-Nada, déjame en paz, por favor- 
-No te voy a dejar así... Quiero saber que es lo que paso... Quiero saber si solucionaste las cosas con tu papá-
-¿Por que? ¿Por que quieres saber?-
-Yo... No lo sé-
-Aclárate ¿quieres? cuando lo hagas si quieres hablamos pero por ahora déjame en paz- Le dije y me marche a la sala.

Las clases se me hicieron eternamente largas. Cuando salia de la escuela de camino a casa Augusto volvio a molestarme.

-Por favor, quiero hablar contigo-
-¿En que idioma debo decirte para que lo entiendas? No voy a escucharte, I will not listen to you, Je n'écoute pas-
-¿Hablas Francés?-
-s'intéressent vraiment pas, laissez-moi tranquille! (realmente no te importa, ¡Déjame en paz!)- Había tomado clases de idiomas en el internado, como optativos, Francés había sido uno de ellos y aun recordaba algunas palabras, lo suficiente para decirle unas cuantas cosas y que así me dejara en paz.
-¿Quieres hablar otro idioma? Pues bien también puedo jugar tu juego-
-No estoy jugando ¿Por que sigues metiéndote en mi vida? Solo déjame en paz ¿Acaso ahora te gusto que te preocupas tanto por mi?- Entonces se sonrojo... Wow ¿Se sonrojo? ¿Por que?
-Quindi sì, mi piaci e non posso fare a meno di preferire morire per dirvi- Entonces voltio y se fue... Un momento ¿había escuchado bien? Eso no era Francés, era Italiano, que por cierto también sabía algo de ello... ¿Me había dicho "Pues si, me gustas y no puedo evitarlo, pero preferiría morir que decírtelo ? No, seguramente había escuchado mal... Si... tenía que ser un error. Camine confundida a tomar el autobús  después de un rato decidí que era mejor que me olvidara de aquello, seguro había sido un error y solo me estaba pasando rollos que no eran ¿Verdad?

Llegue a casa a encerrarme nuevamente en mi cuarto, ¿que más podía hacer? saque mis cuadernos y fui haciendo los deberes que me habían dejado, después de unos segundos el sonido de mi celular me distrajo. Tenía un mensaje de Gaspar.

Hola hermosa <3 ¿Estas muy aburrida en casa? Quisiera estar ahí contigo, te extraño. ¿Supiste que Martina y Franco este domingo harán un almuerzo familiar? Si aun no lo sabías no les digas que te conté jajaja xD!!!! Espero poder verte allí. Un beso y animo! 

Su mensaje me dejo tan contenta que durante el resto de esa semana nada ni nadie pudo sacarme del aura de felicidad que me envolvía.

jueves, 23 de mayo de 2013

Capitulo 41 - "Recuerdos"


Martina

"Habíamos llegado hace poco a la cabaña que nos había comprado el abuelo como regalo de matrimonio. Otra casa más, pero según él esta sería una para descansar y desconectarnos de todo, cuando nos sintiéramos agobiados en el transcurso de nuestra vida matrimonial. Habían pasado dos semanas desde que nos habíamos casado con Franco, no nos habíamos querido ir de vacaciones ya que estuve de cumpleaños y quería estar con mi hermana para aquella fecha. Además debo admitir que esto de estar completamente solos y casados me tenía algo nerviosa. Me había pasado una semana completa haciendome la dormida cuando el se acostaba a mi lado y la otra había hecho lo posible por no estar solos, una noche vino Javiera a quedarse, luego Cristina con Miguel, incluso Gaspar se había turnado, así que la ultima semana fue de noches de conversación y juegos de play. Pero ahora estábamos completamente solos, en un lugar donde no podría llamara a alguien para que nos acompañara y tampoco podía escaparme. Sabía que aquí sería el lugar donde... Donde tendríamos que...

-¿Estas cansada?- Franco me saco de mis pensamientos trayéndome de vuelta a la realidad.
-No mucho la verdad-
-¿Quieres que vayamos a dar una vuelta por los alrededores?-
-Me gustaría darme una ducha antes-
-Bien, mientras lo haces sacaré las cosas de la maleta-
-Ok-

Me metí a la ducha, se sentía tan refrescante. La verdad es que el viaje había sido algo caluroso por lo que una ducha me caía de maravillas. Cuando quise salir me di cuenta que solo había una toalla en el baño y se me había olvidado llevar mi ropa para vestirme. Me enrolle como pude en la toalla y salí de la ducha. Franco estaba colocando nuestras ropas en los muebles que habían en la habitación, hasta que me vio. Me coloque roja en dos segundos. Se me quedo viendo tan fijamente que me sentí muy avergonzada. No sabía que hacer. 

-Tu... tu.. tu, aaa digo, tu ropa esta en el primer cajón de la cómoda que esta a tu lado-
-gr... gracias- Me puse tan nerviosa que cuando gire no me di cuenta y me pegue con la esquina de la cómoda en la pierna. Me dolió tanto que caí de pompas al suelo, pero sin dejar caer la toalla. Antes de que pudiese abrir los ojos él ya estaba a mi lado.

-¿Estas bien? déjame ver ¿Donde te golpeaste?- Me dijo mientras tocaba mi pierna buscando alguna posible herida. Con su tacto me coloque más nerviosa y me aleje de forma automática  Lo siento, no quise... - Dijo mientras retiraba su mano.
-Estoy bien, no es nada, solo me golpee, a lo más me saldrá un moretón mañana-
-Ok... Martina... yo... No quiero que estés incomoda pensando en lo que se supone haremos. Si no quieres hacerlo aun no me importa, esperare hasta que creas estés lista, yo no te obligare a nada. Quiero que lo pasemos bien, que disfrutemos este tiempo que tendremos solo para nosotros y bueno si en algún momento nace la oportunidad y tu deseas hacerlo, bien lo haremos, pero no quiero que sigas formulando excusas para evitarme. Por favor- 

Me quede de una pieza... ¿Cuando yo este lista? Cuando este lista... ¿Cuando estaré lista? ¿Que tengo que esperar? ¿Que necesito para estar lista? ¡Dios! Me estaba comportando como una cobarde y estaba convirtiendo una situación sencilla en una complicada. ¿Amaba a Franco? Si. Lo amaba, por eso me había casado ¿No? ¿Entonces cual era el problema? Lo mire a los ojos y supe que no necesitaba más tiempo. Él era el hombre de mi vida y esperar o no esperar más tiempo no haría ni una diferencia. Sin darme cuenta me acerque a él y lo bese. Solté mi toalla para posar mis brazos sobre sus hombros. Él se sorprendió. Tomo la toalla y la afirmo a mi cuerpo. 

-Martina, no es...- Trato de decirme mientras yo continuaba besándolo.
-Shhhh, no digas nada- Franco se relajo y me correspondió el beso. Suave y lleno de amor como cada beso que siempre me ha dado. Luego se separo un poco y soltando mi toalla tomo mi cara con ambas manos que para que la bajara un poco y el pudiese besarme en la frente.
-Te amo cariño, te amo muchísimo  pero es mejor que lo dejemos para luego ¿Te parece? Acabamos de llegar y sería lindo si damos una vuelta, así además puedes pensar mejor las cosas y si sigues creyendo que quieres hacer esto... Lo haremos esta noche ¿Bien?-
-No tengo nada que pensar, estoy lista, lo sé-
-Ya, pero ¿Acaso no quieres ir a dar una vuelta? ver los alrededores podría ser lindo. Se que por aquí cerca alquilan caballos para salir a recorrer. ¿Te gustan los caballos, no?-
-Si, me gustan-
-Bien, entonces termina de vestirte, te esperare en el living y nos vamos ¿Si?-
-Ya- Le sonreí.

El paseo se me hizo corto, lo pase increíble y estaba muy feliz. Pero la noche no tardo en llegar y con ella mi nerviosismo pero no me echaría a tras. Lo había decidido y lo haría. 

Cuando llegamos a casa el ambiente se volvió tenso. No sabía que hacer. Pero al parecer Franco si.

-¿Quieres beber algo?-
-¿Beber? ¿Algo?-
-Un café o algún licor-
-Estoy bien-
-Bien- Se acerco poco a poco a mi y poso sus manos en mis caderas, acercándome a él- ¿Estas bien?-
-Si-
-¿Aun piensas lo mismo que hoy en la mañana?- Me dijo al oído, casi en un susurro el cual me hizo sentir escalofríos por todo el cuerpo.
-Si- Apenas pude modular. Entonces me beso la oreja y comenzó a decender llenando de besos toda aquella zona hasta llegar a mi mentón. Entonces nuestros labios se unieron y la ternura se quedo en un rincón ya que todo lo que había era pasión, no note cuando llegamos a la cama y mucho menos cuando ambos ya estábamos desnudos. Todo fue tan natural que la incomodidad o nerviosismo que sentí antes se habían alejado totalmente. Franco fue muy cuidadoso y paciente, además de hacerlo con sumo cuidado para que no sintiera tanto dolor, más que mal era mi primera vez. Fue la sensación más grata que pude haber sentido nunca y me hizo sentir que ambos eramos solo uno. En cada caricia, cada beso pude notar cuanto amor sentía el hacía mi. Y trate de hacer lo mismo por él. Quería que él supiera que realmente lo amo, que no estoy solo con él por librarme de mi padre.

Más tarde cuando todo había acabado me acurruque en su pecho y el me acaricio el cabello.
-¿Te había dicho lo hermosa que eres?-
-Si, pero no me molesta que lo repitas- Sentí su risa y una presión en mi cabello, un beso.
-Te amo tanto, no te imaginas cuanto-
-También te amo... Muchísimo... Estoy junto a ti por que te amo, no por nuestras familias-
-No es necesario que me digas esto-
-Pero quiero hacerlo, quiero que lo tengas claro, quiero comenzar una nueva vida junto a ti y ser feliz. Prométeme que siempre estaremos juntos, que nunca me dejaras, que nunca te iras de mi lado-
-Me case contigo, no me iré a ni un sitio-
-Los papeles no me sirven, quiero que me lo prometas con tu corazón no con una firma- Entonces tomo una de mis manos y unió nuestros meñiques, como solían hacerlo los niños.
-Es una promesa, siempre seré tuyo, de nadie más-
-Y yo siempre seré tuya, tu mujer- Nuestros labios volvieron a unirse, sellando nuestro amor."

lunes, 20 de mayo de 2013

Capitulo 40 - "Provocando celos"


Martina

No me dí cuenta en que momento llegamos a casa, pero él ni siquiera se detuvo a pensar, el motor aun no paraba y él ya estaba abriendo la puerta de mi lado.

-Baja- 

Lo hice en pleno silencio. No quería decir nada que destruyera el ambiente. Camino con paso firme hasta la casa, saco sus llaves desde su bolsillo e ingresamos. Norma salio a recibirnos pero al verlo a él se quedo sin saber que hacer. Sin que se diera cuenta Franco le dije con señas que solo se fuera, pero él fue más rápido que yo.

-Norma, necesito que vayas a comprar al supermercado-
-Si, señor ¿Que necesita?-
-Busca comida saludable, con vitaminas y calcio-
-No traigas leche, no me gusta, así que sería algo innecesario- Dije queriendo ayudar.
-¿Te pregunte que querías? Ahora no comes solo por ti, beberás leche por que eso le hace bien a los bebes- Dejo de dirigirse a mi- Bien, entonces traerás leche, cereales altos en vitaminas, calcio y fibra. Además trae avena, creo que sería bueno que comiera todas las mañanas un tazón-
-Si señor-
-Bien ¿no hay nadie más en casa?-
-No, Pedro, el jardinero, ya se ha marchado-
-Bien, ten- Dijo mientras le entregaba dinero- Vuelve dentro de tres horas- Norma se limito a asentir y luego se marcho. Quedamos solos en el salón. El silencio me estaba ahogando. ¿Por que no decía nada? ¿Acaso estaba esperando que yo dijera alguna cosa? Sin darme cuenta me vi tratando de entablar una conversación.
-Hace algo de calor, creo que...-
-...¿Que mierda estabas pensando al llevarlo contigo?- Me interrumpió dejándome sin palabras. No es que no esperara que me reclamara sobre eso, lo había hecho con esa intención, sin embargo me interrumpió de tal forma que me quede en blanco.
-Yo... Este... Lo que pasa...-
-...¿Estas con él? ¿Es eso? ¿Te estas acostando con él?- 
-¡No!-
-¿Entonces? ¿Por que lo llevaste? Yo soy el padre de esos bebes, yo soy quien debe estar ahí para ti, yo soy el que debe cuidarlos y protegerlos no él. Él no tenía por que estar ahí, menos en un momento tan intimo como el de hoy-
-Franco, él solo es mi amigo-
-No, eso no es verdad-
-Claro que si-
-¿Es un amigo tan importante que lo llevaste a tu ecografía? ¿Acaso no es Cristina una amiga mucho más importante para ti? ¿Por que no la llevaste a ella en vez de a él? ¿Por que tenía que ser él?-
-Cristina hoy no podía acompañarme, solo se lo pedí a Enrique y el acepto ¿Cual es es problema?-
-¿Cual es el problema? ¡Que no debe ser así! Se suponía que hoy estaríamos solo nosotros dos!-
-Eso lo suponías tu-
-¿Era necesario que te acompañara alguien? ¡Dios! te estaba acompañando yo! ¿Por qué tenía que ir él?-
-No es eso lo que te molesta ¿Verdad? Lo que pasa es que estas celoso-
-¡Si! ¿Y que? ¡Estoy celoso! Me tiene podrido esta situación, se que la cagué, se que cometí el peor error de toda mi vida, pero ¿que más quieres que haga? Ya lo hice y no puedo dar marcha atrás. Que acepte esto no significa que acepte perderte. Eres mía  mi mujer y no quiero compartirte con nadie ¿Tan malo es?-
-No...-
-¿No?- Se quedo sorprendido con mi respuesta.
-No es malo que sientas eso, lo malo es que me estas exigiendo algo que tu no pudiste cumplir-
-¡Con un demonio!- Grito mientras botaba unos adornos que estaba sobre una mesita en una esquina. Su respiración se volvió agitada y yo me comencé a asustar. Estaba enfadado- Me vas sacar esto en cara para toda la vida ¿verdad? ¿No puedes perdonarme?-
-Te dije que eso ya lo hice-
-No, o sea, si lo dijiste pero no lo has hecho-
-Que te perdone no significa que olvide-
-No, pero si significa que trates de hacerlo, que no me lo saques más en cara-
-Fuiste tu quien comenzó a hablar de aquello-
-Lo sé, lo sé- Dijo frustrado- Te amo Martina, más que a nada en el mundo y no te perderé, no lo haré-
-Franco, que un papel diga que aun soy tu esposa no significa que...-
-Sabes perfectamente que el maldito papel nunca a valido nada para nosotros- Era verdad, nuestro matrimonio había sido arreglado así que ese papel solo era para librarme de mi padre y de paso dejar contento al abuelo de Franco. Nosotros nos habíamos prometido de forma más intima el día que decidimos tener nuestra primera vez.

domingo, 19 de mayo de 2013

Capitulo 39 - "La reacción que esperaba... ¿O no?"


Había tenido un momento de debilidad, lo sabía, se suponía que debía ser firme, que debía hacerle sentir celos de Enrique, hasta que Franco no aguantara y me reclamara como su mujer, por que más que mal lo era y por mucho que quisiera negarlo, la verdad era que deseaba estar nuevamente a su lado. Cuando nos despedimos, Enrique y yo nos fuimos a un lugar donde pudiésemos comer algo.

-¿Y crees que resulto lo que tu querías?-
-¿Quieres saber si sintió celos? absolutamente ¿Es que no viste su rostro?-
-Si, pero a mi me pareció que estaba más molesto por el hecho de que hubiese ido contigo-
-Eso es lo que más lo cela-
-Si tu lo dices-
-Gracias Enrique, se que para ti no debe ser nada cómodo-
-¡Que dices! Esto ha sido increíble  nunca pensé que podría ver algo como lo que vi hoy y muchos menos ver que eran dos ¿Te das cuenta?-
-¡Dios! aun no me lo creo... Voy a tener mellizos-
-Jajaja si, ni más ni menos que dos bebes, estarás en un verdadero caos cuando se les ocurra nacer-
-Lo sé... Siento tanto temor-
-¿Temor? ¿De que?-
-¿Y si no soy una buena madre?-
-No digas estupideces, seras una madre perfecta, tu madre fue una buena madre y te crio de buena manera, tanto que has sabido cuidar bien de tu hermana, eres una buena persona y que tu padre sea una mierda no significa que tu también lo seas, así que no pienses idioteces-
-Esta bien, tampoco era para que te enfadaras-
-No me enfado pero no me gusta que te desvalorices por la mierda de padre que tienes, además que...- En eso su teléfono comenzó a sonar- Espera un momento- Contestó y supe de inmediato que era Alex. Seguramente tendría un buen rato esperando a que acabaran de hablar, pero entonces mi teléfono también comenzó a sonar. Vi la pantalla ¿Por que me llamaba?

-¿Franco?-
-¿Dónde estás?-
-¿Cómo?-
-Que donde estas Martina-
-Estoy almorzando en un local del centro-
-¿Su nombre?-
-¿Para que quieres saber?-
-Dime su nombre-
-Ces't la vie-
-ok, espérame allí-
-Oye, no espera...- Me colgó, ni siquiera me dejo decir algo ¿Qué estaba tramando?
-¿Pasa algo?- Enrique acababa de colgar el teléfono.
-Era Franco, creo que viene para acá-
-¿A buscarte? ¿Y eso?-
-No lo sé, dijo que lo esperara acá-
-Espero que no me golpee-
-No lo hará-
-No me vas a pedir que me oponga a que te lleve ¿verdad?-
-No será necesario, si viene a buscarme quiero ir con él-
-Ok, pero de todas maneras no se lo pondré fácil, que sufra un poco-

Solo sonreí, a lo mejor solo me estaba haciendo ilusiones, a lo mejor Franco ni siquiera pensaba en venir a buscarme... Pero me había dicho que lo esperara... Bueno a lo mejor solo se le olvido darme algo... A lo mejor... A lo mejor solo... Por favor que venga a buscarme, por favor que me lleve y reaccione y que si es necesario me obligue a estar con él... ¿Pero que mierda estoy pensando?... Suspire, mi cabeza estaba hecha un lío.


Sentí el agarre fuerte de su mano sobre mi brazo, no supe ni en que comento y mucho menos como me puso de pie y comenzó a, prácticamente, arrastrarme hasta su coche, pero antes de que pudiéramos llegar vi como la mano de Enrique lo tomaba por el hombro, Franco se giro y le dio un puñetazo que obligo a Enrique a retroceder. Todo paso frente a mi en lo que me pareció un segundo.

-¡No me toques!- Le dijo Franco sin soltarme.
-¡ Suéltala! No te la puedes llevar así-
-Es mi esposa y me la llevo como quiero- Estaba en shock. Admito que quería que Franco reaccionara, pero nunca creí que llegara a este nivel.
-Esta embarazada, tratala con más delicadeza- Dijo mientras se acariciaba su mejilla recientemente golpeada con una de sus manos.
-Si sé que esta embarazada, yo fui quien la embarazo, por si no lo habías notado-
-Franco...- Quise intermediar para que esta absurda discusión terminara.
-Cállate y métete al carro-
-¿Qué?- ¡Dios! ¿Me estaba dando ordenes? ¡Me estaba dando ordenes!. Me quede helada frente a él, entonces dejo de mirar a Enrique para dirigir su mirada penetrante directamente a mis ojos, sentí como un escalofrío recorrió por mi espina dorsal.
-Sabes perfectamente lo que dije, ahora hazlo- Me dijo firme pero sin levantar su voz. ¡Si! Lo había conseguido, este era mi Franco. Trague saliva y sin mirar a Enrique me metí al coche. El se subió, se aseguro de que tuviese colocado el cinturón de seguridad, se lo coloco él y partió.