jueves, 7 de marzo de 2013

Capitulo 28 - "Arrebato"

Javiera

El sonido del computador me saco de mi ensoñación, me acerque para ver quien me estaba hablando por el chat.

Gaspar:
             Hola :P
Javiera:
            Hola ¿Como estas?
Gaspar:
            La verdad algo aburrido, extraño jugar con una buena perdedora ;)
Javiera:
            ¿Ha si? Qué sepas que lo hago solo para darte en el gusto
Gaspar:
            Si claro, como no
Javiera:
           ¿Cómo esta Franco?
Gaspar:
            ¿Franco?
Javiera:
            Mi hermana se hace la fuerte, como siempre. Pero la verdad es que la escucho llorar todas las noches antes de dormir. Estoy preocupada, la próxima semana entro a clases y debo volver con mi padre. Me gustaría que su situación se arreglara antes.
Gaspar:
            Siento mucho todo esto. Espero que Martina lo supere luego. De Franco no se nada.
Javiera:
            ¿Cómo? ¿No se esta quedando con ustedes?
Gaspar:
            Ni que estuviera loco. Acá en casa aun no saben nada de lo que ha pasado y creo que por el momento es mejor así. Si mis abuelos supieran algo seguro mi abuelo le daría una zurra que no se olvidaría. Mis abuelos son muy... La verdad no se como explicarlos, pero para ellos la infidelidad en una relación es mucho peor que... No sé, ¿matar a alguien? o algo por el estilo
Javiera:
            ¿Tanto así?
Gaspar:
             Sí... Mi abuela estaría muy decepcionada de él... Y Franco no se parece en nada a mi madre, a ella le importa una mierda la opinión de mis abuelos. Es una puta suelta.
Javiera:
              Es tu madre ¿Cómo puedes llamarla así?
Gaspar:
             Mmmm... Mejor hablemos de otra cosa, no me gusta hablar de esa mujer.
Javiera: 
             ...¿?
Gaspar:
             ¿Es necesario que vuelvas a vivir con tu padre? Me preocupa.
Javiera:
             ¿Te preocupa? :$ Bueno, no tengo otra opción.
Gaspar:
              Si algo llegara a pasar... No dudes en llamarme.
Javiera:
              ¡Que tierno! Gracias :D
Gaspar:
              Ya... :$ Me tengo que ir. Cuídate. Bye
Javiera:
             Bye, también cuídate.

La semana paso rápido y me vi de nuevo encerrada en mi habitación en la casa de mi padre. Era preferible no estar cerca de él, solo para que no encontrara algún motivo para darme una zurra. Debía preparar mis cosas para ir a la escuela. Cuando mi padre me informo que no era un internado, me quede algo sorprendida y el miedo me invadió. Si no era un internado significaba que lo vería todos los día y que debía ser más cuidadosa para no molestarlo. Pero yo no solía ser muy cuidadosa, más bien era muy impulsiva, pero ahora debía tratar. Si algo me pasaba Martina se preocuparía y no quiero que pase malos ratos, no después de que casi pierde a su bebe. Sería muy triste si además de perder a Franco, ahora perdiera a su hijo, eso mejor ni pensarlo. 

El primer día de clases fue una mierda total. Apenas entre en el establecimiento vi la razón de por que mi padre había decidido cambiarme. Augusto estaba justo al medio del patio central y apenas me vio me sonrió con suficiencia y una repulsión recorrió todo mi cuerpo. No suficiente con que fuéramos al mismo colegio, además estábamos inscritos en el mismo curso. Solo tuve suerte de no sentarme a su lado debido a que nuestros apellidos tienen distintas iniciales. Los días pasaban y yo no lograba hacer ni una amistad en esta escuela de niños ricos. Simplemente no era mi ambiente. Extrañaba a los chicos golpeándose por las esquinas, a las chicas insultando a las otras y extrañaba el ambiente carente del internado. Allí podía hacer lo que quisiera sin que nadie se quedara mirándome  Los recreos me los pasaba sentada en una banca leyendo algún libro que sacaba de la biblioteca, solo para no quedarme dormida. De vez en cuando Augusto se me acercaba para intimidarme, pero nunca lograba hacerlo por completo, siempre tenía una respuesta para él y antes de que lo dejara en vergüenza delante de sus amigos él prefería marcharse y por mi estaba bien, mientras más lejos lo tenía era mejor para mi.

Seguía en contacto con Gaspar, normalmente me llamaba tres veces a la semana, el resto de los días conversábamos por chat. Ya habían pasado unas dos semanas desde que me había venido de la casa de mi hermana y ambos no nos habíamos visto desde antes de aquello, por lo que se ofreció a ir a buscarme a las afueras del colegio y yo sin dudarlo acepte gloriosamente. El día se me hizo eterno, pero pude aguantar todas las bobadas de Augusto siempre pensado en que Gaspar estaría fuera de la escuela al finalizar la jornada y así fue, cuando salí allí estaba. Apoyado en la puerta de su Aston Martin, un auto hermoso que le había regalado su abuelo en su ultimo cumpleaños el año pasado. Llevaba puesto una polera negra con algunas marcas blancas, la verdad es que casi eran como manchas, ya que no se distinguían muy bien debajo de su chaqueta de cuero negra. Sus Jeans negros, algo desteñidos, pero por el estilo caían por sus largas piernas. Realmente se veía bien, no sé si era por que hace mucho que no lo veía pero realmente todo en el se veía bien, incluso sus gafas quedaban con el estilo que traía. Sentí un hormigueo recorrer mi cuerpo, cuando sus ojos se posaron en mi y sin pensarlo me eche a correr a sus brazos. El me recibió algo sorprendido, sin embargo no me soltó y me dio un beso en la coronilla. Despacio lo solté y el me miro distinto, como nunca antes lo había hecho "hola" me dijo y yo sonreí. Desde lejos oí la voz de Augusto, seguramente venía tonteando con alguno de sus amigos, me gire sin pensarlo y su mirada se encontró con la mía y fue como si hubiese accionado un interruptor invisible. Volví a girarme para estar frente a Gaspar, me puse de puntillas y enrollando mis manos por su cuello le bese. 

4 comentarios:

  1. arrebato o algo que ya venía sintiendo???? Muy bueno

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  2. O.o... xD.. es algo q la mayoría ya speraba.. jajaja PRECIOSO!!!.. por lo menos no nos sacast lagrimas de cocodrilo... pero con ganas de maaasss

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