miércoles, 9 de enero de 2013

Prologo

Javiera

Estaba nerviosa... realmente no sabía muy bien lo que hacía, sin embargo ya nada me importaba, necesitaba demostrarle a mi hermana que también podía ser ruda como ella, que no era una niña consentida,  mimada y mucho menos una a la que ella deba proteger. Yo era capaz de hacer lo mismo que hacía ella... Y si tenía que acostarme con alguien para que ella dejara de verme como un niña, no me importaba, solo lo haría. Lo difícil era encontrar con quien hacerlo, pues todos sabían que acercarse a mi era sinónimo de una paliza de parte de ella y sus amigas, es por eso que cuando supe que había llegado un chico nuevo, no lo pensé dos veces y me fui a su cuarto, era seguro que él no sabía nada aun  de ella y esa ventaja debía aprovecharla.

La mano me tembló antes de golpear la puerta... pero me di valor y finalmente toque en ella. Cuando él abrió, no espere que me invitara a pasar, solo entre.

-¿Buscas a alguien?- Me dijo mientras yo me aseguraba que estuviera solo.
-¿Estas solo verdad?-
-¿No encontraste a quien buscabas?-
-A quien busco lo tengo frente de mi-
-¿Me buscas? ¿Nos conocemos de algún lado?-
-No, tampoco quiero conocerte, yo solo te busco por una razón-
-¿Una razón? ¿Cuál?- Sexo... eso era lo que quería de él... pero por más que quiera ser tan ruda como mi hermana... me costaba.
-¿Haces tatuajes?-
-Ah! ya entiendo quieres uno-
-Si, algo pequeño, solo para tapar una cicatriz-
-¿Puedo ver?-
-¿Puedes hacer el tatuaje de inmediato?-
-Si puedo-
-Ok entonces hazlo- Le dije y comencé a desabrochar mi blusa- Él saco de una caja sus instrumentos y  luego me pidió que me recostara de espalda en la cama, la verdad es que no era la gran marca y esto solo lo hacía como una escusa... no tardo demasiado en terminar, eso significaba que era el momento de hacerlo.
-Listo, ya termine ¿Como me vas a pagar? ¿Ahora o en otro momento?-
-Te molesta que te pague con sexo- Sus ojos se abrieron de par en par y no espere a que dijera algo más, solo me lance a besarlo y a pesar de que al principio se noto desconcertado, no tardo en seguirme el juego, para al final terminar llevando él las riendas.

La primera vez no fue lo que esperaba, todos hablaban de flores y corazones flotando, mariposas en el estomago y una conexión única con esa persona... Yo no había sentido nada de eso, es más, para mi fue hasta dolorosa. Leo no había sido un mal chico, pero jamás pensó que esa era mi primera vez y bueno su pasión era exacerbada en esos momentos... simplemente no fue romántico  solo había sido sexo... solo era sexo... siempre solo era sexo... con Leo no había amor... durante casi dos años nunca hubo amor... solo sexo. 

Pero eso se había terminado... había estado todo este tiempo junto a él, aunque tenía la misma edad de Martina él no se había graduado el mismo año, las monjas no lo dejaron y a mi no me molesto, tenía a alguien a mi lado al fin y al cabo, pero el tiempo paso y él se marcho, me toco estar un año completo en ese internado sola, no todo iba mal, después de que mi hermana se graduó varios grupos intentaron tomar el poder que ella tenía en el internado, querían imitarla, pero ni una era lo suficientemente para lograrlo, estar desprotegida no fue tan terrible, los chicos más problemáticos se habían graduado con ella y ahora solo quedaban unos cuantos, entre ellos Matias, uno de los amigos de Franco, él me seguía cuidando y bueno más de una vez pensé que lo hacía por que le gustaba, pero después de un tiempo comenzó a salir con otra chica, así que descarte esa idea. Al final el año termino y ahora que Martina se había caso, no tenía más alternativa que estar en casa con nuestro padre... lo cual no era algo que añorara.

3 comentarios: