Franco
Me desperté al amanecer, me levante sin hacer demasiado ruido y saque una maleta que tenía en el closet, tome las cosas más esenciales y las guarde. Mire el reloj, eran las 6:05 a.m. tome una toalla y me metí a la ducha, en 10 minutos ya estaba fuera, me afeite y luego salí del baño. Martina se había despertado y estaba mirando la maleta.
-¿De verdad te vas?-
-Tengo que hacerlo, es mi trabajo- Dije serio mientras me vestía La verdad es que aun estaba algo mosqueado por la conversación que habíamos tenido la noche anterior.
-¿Pero tan pronto? ¿No puedes pedirle a tu abuelo que te de una semana?-
-No creo que en una semana cambien las cosas, además sabes que no me gusta pedir excepciones por ser nieto del dueño, soy un empleado más-
-¿Piensas irte así de enojado?-
-No estoy enojado-
-Lo estas, puedo sentirlo-
-Te equivocas, no estoy enojado, solo estoy algo resentido, pero ahora ya no es momento de hablarlo, quiero irme con la mente despejada-
-¿Como puedes estar así solo por sexo?- Escucharla decir eso realmente me hirió.
-¿Solo sexo? ¿De verdad dijiste eso? ¿De verdad lo piensas?- Martina se enterró más aun en la cama, sabiendo que lo que había dicho me había herido- Yo no tengo simplemente sexo contigo, yo te hago el amor... pero por lo que veo para ti no es lo mismo-
-No quise decir eso-
-Pero lo hiciste- Entonces tome la maleta y salí de la habitación. Baje las escaleras y sentí sus pasos tras de mi, sin embargo no me gire, tome las llaves del carro y ella tomo mi mano.
-No hagas esto-
-Yo no estoy haciendo nada, no me culpes-
-No lo hago. Sé que fue mi error, lo siento, de verdad lo siento, no quería decir eso... También te amo y te deseo y cada vez que estamos juntos hago el amor contigo. Realmente lo extraño... De verdad lo hago, quisiera tenerte en mis brazos sin preocuparme de nada...-
-...Puedo retrasarme una hora- Dije esperanzado, pero ella esquivo mi mirada y me soltó la mano y continuo lo que yo había interrumpido.
-Pero no puedo- No supe que decir... Me sentía tan impotente, me odiaba por no tener un carácter más fuerte y hacerle el amor sin pedir su autorización. Me gustaría haberla silenciado con un beso, haberla acarreado a la cama y sin prestar atención a sus negativas hacerle el amor, sabia que tarde o temprano cedería, pero aun así no podía hacerlo... La respetaba y amaba demasiado como para hacer algo en contra de su voluntad y solo por satisfacción personal.
Me acerque a ella, le di un beso en la frente y le dije adiós. Me metí al coche, lo hice andar, encendí el stereo y arranque... finalmente vi por el retrovisor la imagen de Martina viéndome desde la puerta. Tenía el corazón echo pedazos, pero debía se fuerte, tenía un duro mes por delante y debía hacerlo bien para volver lo antes posible.
Entre a mi oficina y ahí me esperaba mi abuelo acompañado de una chica que se veía un poco mayor que yo, aunque era lo bastante guapa como para que a nadie le importara su edad, ambos se pusieron de pie cuando me vieron entrar, entonces vi de reojo que a su lado había una pequeña maleta de viajes.
-Franco, ella es Maite, te acompañara como asesora ejecutiva durante este tiempo, ella es de la oficina de Publicidad, así que es su primera vez en el rubro hotelero, espero que ambos hagan un buen equipo-
-Buenos días, un gusto en conocerlo- Me quede un poco perplejo, siempre había pensado que iría solo yo.
-Buenos días, no estaba enterado que iría acompañado-
-No creí necesario decírtelo, es algo bastante obvio- Dijo el abuelo -Bueno, creo que ya no los molesto más, su avión sale en una hora, así que deben apresurarse para llegar, espero tengan buen viaje-
El abuelo salio de la oficina y nosotros nos dirigimos a mi coche, sin tener un tema en conversación el camino hasta el aeropuerto se hacia eterno e incomodo. Ella fue quien rompió el hielo.
-Así que tu eres el nieto del jefe-
-Así parece ser-
-Eres bastante atractivo y te ves mayor de lo que eres-
-¿Eso es un cumplido?-
-Por supuesto- Dijo mientras me sonreía y recorría con la mirada.
-Bueno, también soy casado, así que... mi esposa debe tener buena mano-
-¿Estas casado? ¿Tan chiquito?-
-Bueno ¿Como es la cosa? Me dices que me veo mayor y ahora me tratas de "chiquito"-
-Jajajaja tienes razón, solo creí como estabas estudiando publicidad...-
-...Ahhh, creo que te equivocaste de persona, ese es mi primo Gaspar, es un año menor que yo. Mi nombre es Franco-
-Si lo dijo el abuelo... ¡Ah! Entonces tu eres el esposo de Martina-
-¿La conoces?- Me llamo la atención.
-Por supuesto ¿Quien no? es la que anda siempre a la siga de Enrique, siempre tras de él, como un mosquito atraído por la luz de un reflector... Ups, lo siento, no debí decir eso-
Si el camino al aeropuerto se me había echo eterno, el viaje en avión fue peor, las dudas me atacaban a cada momento ¿Quien mierda era Enrique? ¿Por que Martina lo seguía? ¿Era acaso por él que ella ya no lo quería? ¿Acaso él estaba ocupando su lugar junto a ella? ¿Lo había engañado? ¿Por eso ya no quería acostarse con él? La paranoia y los celos comenzaron a alborotarse a mi alrededor. Si alguna vez creí que podía pasar el mes tranquilamente, había estado en un completo error. Este mes sin dudas se me haría realmente eterno.

Woooow y quien es enrique ? Que mala mujer q metiste en la historia jajajaj me gusto se puso interesante jijiji besos espero el proximo .
ResponderEliminarkjakjakaj .... empieza la intriga... en verdad como dice franco... quien mierda era enrique? ... bueno espero la continuacion... veo que por estos dias estas inspirada ... gracias :D
ResponderEliminarno me cae NADA bien Maite >_>
ResponderEliminarquien es Enrique? o_O
T-T pobre Franco! >< se complicaron abruptamente las cosas >-<
gracias por el cap
bno ps al igual q las demas yo me qde = es demas expresartelas... o.O
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