Franco
Era miércoles solo había estado tres días lejos de ella y la extrañaba un montón solo el trabajo me hacia distraerme. Sin embargo las noches eran terribles, había tenido pesadillas de toda clase, pero en todas veía a Martina junto a otro hombre, mucho más alto y guapo. Él era capaz de hacerle todo lo que yo no había podido en todo este tiempo. En mi cabeza el nombre "Enrique" daba vueltas y vueltas y no paraba de molestarme, sin embargo no me atrevía a preguntarle. Ese día llegue del trabajo agotado, por lo que antes de llamar a Martina me metí a la ducha y me quede dormido, desperté a las una y media, me salí rápido de la tina y digité el número sin pensar en que podría despertarla.
-¿Hola?- Contesto el telefono de la casa un hombre ¿Que mierda hacia un chico en casa a esas horas? ¿Me había equivocado de número?
-Hola, ¿esta Martina?-
-¿De parte de quien? En estos momentos esta ocupada, ¿Desea dejar un recado?- ¿Un recado? ¿Quien mierda se creía, era mi casa y era mi mujer y no podía estar ocupada para mi, no lo permitiría, menos sabiendo que hay otro hombre metido en casa.
-Pasale el teléfono-
-Mira, ya dije que esta ocupada, así que si no te identificas colgare- ¿Me iba a colgar?
-Soy su marido, así que haz el favor de entregarle el maldito teléfono-
-¿Franco? ¡Dios, que gusto me da escucharte!-
-¿Me conoces?-
-Imbécil, soy Gaspar-
-¿Gaspar, que demonios haces allí?-
-¿No sabías que me estoy quedando aquí? ¿No te lo dijo Martina?-
-No, no me lo ha dicho-
-Oh bueno, estoy desde el lunes, después de que se ha desmayado, el abuelo a creído que era mejor que tuviera compañía, ya sabes por si vuelve sentirse mal-
-¿Que has dicho? ¿Martina se desmayo?-
-¿No sabías?-
-¿Crees que si supiera te estaría preguntando? Dime todo lo que ha pasado desde que no estoy, es obvio que ella me ha estado ocultando cosas-
-Este... No lo sé, si luego se entera de que te lo he dicho yo, se va a enojar bastante conmigo y... primo, tu mujer enfadada da un miedo horrible-
-No es ni el tercio de lo que me enfado yo, créelo. Así que comienza a hablar-
-Bien, ya te cuento. El día lunes Martina se a desmayado, Norma me llamo para que la ayudase ya que no podía cargarla sola hasta la recamara, cuando despertó le eh dicho que se quedara en casa que ya había llamado a su jefe, sin embargo no le gusto la idea y se a ido al trabajo, pero luego a vuelto diciendo que Enrique le había dado la semana...-
-...Espera un poco ¿Has dicho Enrique?-
-Si-
-¿Y quien mierda es ese?-
-Su jefe ¿Como es que no lo sabes?- Así que era su jefe, por lo menos ahora tenía una interrogante menos.
-Eso no te incumbe, mejor sigue hablando-
-Esta bien, bueno y la cosa es que esta semana no trabaja y mañana tiene hora al medico, solo espero que mañana pueda levantarse, es necesario que vaya, me tiene algo preocupado, hoy a vomitado mientras veníamos de regreso de casa de su padre y hasta tengo la sospecha de que también lo hizo estando allá-
-¿en casa de su padre? ¿Y por que han ido para allá?-
-Ahhh, es que hace unas horas atrás a llamado Margarita, que al viejo de mierda este le a dado la bronca y se ha puesto a golpear de lo lindo a Javiera, la pobre esta hecho añicos. Hemos tenido que ir e intervenir-
-Mierda, ese hijo de puta no se cansa-
-Realmente fue terrible... ¿Tu... Alguna vez viste como quedaba Martina luego de ser golpeada?-
-No, solo una vez vi como intento golpearla y lo detuve ¿Por qué lo preguntas?-
-Por nada... solo que al ver a Javiera... Dios, creo que deberíamos haberla llevado a un hospital, su espalda sangraba y... Simplemente creo que no podré sacar de mi mente esa imagen nunca... Además de que tuve que quitar yo a ese viejo de encima de ella-
-Lo hiciste bien, me alegro de que hayas estado allí-
-Si, bueno nos es algo de lo que me alegre pero fue mejor así, Martina sola no hubiera podido con él-
-Ahora esta con ella verdad, es por eso que dices que esta ocupada-
-Si-
-Ya veo, entonces dile que la llamare mañana en la hora de almuerzo para saber como le fue-
-Bien le daré tu recado-
-Cuídate-
-También tu, adiós-
-Chao- Colgué y digité el teléfono de Miguel de inmediato. Al segundo intento contesto.
-¿Sabes que hora es?-
-Lo sé, lo siento, es solo que necesito hablar con Cristina y no me atreví a llamarla directamente-
-Esta dormida-
-Por favor es urgente- Sentí como Cristina le hablaba.
-¿Quien demonios te llama a esta hora?-
-Tranquila amor, no es nada-
-¿No es nada? ¿Es una chica?-
-Claro que no es una chica-
-¿Entonces por qué no me dices quien es?-
-Es Franco-
-Mira que conveniente, no te creo-
-Toma, de todas maneras quería hablar contigo- En ese momento creo que le paso el teléfono y Cristina se puso.
-Mira mujerzuela, este hombre tiene familia- Yo la seje hablar primero, la verdad es que me parecía bastante gracioso, realmente esta mujer era una bruja con el pobre de Miguel- Búscate a otro con el cual puedas abrirte de piernas y deja al mio en paz-
-Bueno de partida, jamás en mi vida se me ocurriría abrirme de piernas con Miguel, que quede claro y en segundo lugar siento la hora y haberte despertado, realmente necesitaba hablar contigo-
-¿Franco? Oh Dios, que vergüenza ¿Como no me has dicho que era él?- Eso último fue para Miguel.
-Pero si te lo dije- Protestó.
-¿Que es lo que ocurre para que me llames a estas horas? ¿Le ha pasado algo a Martina?-
-Bueno, me acabo de enterar de que no se sentido muy bien de salud y que mañana tiene medico, me gustaría pedirte que la acompañes, se que es mucho, pero al no estar ahí realmente me siento impotente-
-Tranquilo, de todas maneras ya tenía planeado ir con ella-
-¿Ya lo sabías? Genial, entonces al único que se lo a ocultado es a mí-
-Seguramente no quería preocuparte-
-Ya, bueno, aun así te aconsejo que te vayas antes, hoy a debido ir a casa de su padre por Javiera y seguro que le cuesta conciliar el sueño, mañana no despertara a la hora para estar lista-
-Bien, gracias por avisarme-
-Gracias por acompañarla-
-De nada-
-La llamaré en el horario de almuerzo, quédate con ella y vayan a comer a algún lugar juntas, que coma algo saludable, siempre suele comer solo papas fritas con alguna otra cosa, has que coma algo más contundente-
-Esta bien no te preocupes-
-Bien entonces te dejo-
-Si, cuídate-
-Adiós-
-Bye
Derepente sentí un dejavu... Esto de estar cuidando a Martina juntos ya nos había pasado... Me sentía impotente por no poder estar a su lado en estos momentos. Lo bueno es que siempre podía contar con Cristina. Me vestí y baje al bar del hotel, con algo tenía que tratar de pasar las penas.

Wooow una interrogante menos jijujibi buen capitulo me gusto espero el proximo besos
ResponderEliminarpasaron varias cosas :) entiendo o.o a Martina o.o
ResponderEliminarcreo que tengo una coneccion mental con ella xD
*Papas fritas* xD
fiuu... me he reido como niña en la parte de Cristina... jajajajajajajajaja.. y sobre lo demas creemos q ya stara tranqilo FRanco????
ResponderEliminar