martes, 12 de febrero de 2013

Capitulo 21 - "Venganza... no tan dulce"


Martina

Tenía el puño adolorido, me lo sobe mientras me sentaba en una silla de la oficina de Enrique.

-¿Me puedes explicar que mierda a pasado?-
-¿Me hablas como mi jefe o como mi amigo?-
-¿Qué? ¿A que viene eso?-
-Si es como mi jefe, prefiero que me despida- Su mirada se quedo fija en mi, entonces tomo una silla y se sentó frente a mi, nuestras rodillas se tocaban. Sus manos se dirigieron a mis brazos y me sostuvo con fuerza.
-Soy tu amigo, lo soy, ahora dímelo ¿Por qué la has golpeado?-
-Ella...- No era capaz de decirlo en voz alta... Sentía que si lo decía se haría real... No quería que fuera real.
-Suéltalo ya-
-Se acostó con Franco- Dije casi en un susurro, sus manos dejaron de presionar mis brazos pero no los soltó, sus ojos se abrieron de par en par y yo no aguante más, rompí en un llanto desesperado, estaba incontrolable y no podía parar, por más que quisiera detenerme no podía.
-Oh cariño, ese hijo de perra- Entonces me abrazo. Seguí llorando, de verdad no podía calmarme, quería hacerlo... No quería que ella pudiese verme así- Ya, tranquila, pasara ya pasara-
-P...p...pe... pero estoy... estoy embarazada-
-Si, estas embarazada, eso debe hacerte más fuerte, no al contrario, así que levanta tu rostro seca esas lagrimas y vamos a solucionar esto-
-¿Qué? ¿Cómo lo voy a solucionar?-
-Vamos a comenzar por despedir a esa zorra-
-¡No!-
-¿No?-
-Déjala... Yo... Quiero... Quiero darme el gusto de verla sufrir, si la despides solo será una perdida para la empresa... Yo voy a hacer que salga por si misma-
-Martina... ¿Sabes que das miedo?-
-Pues que ella sienta miedo, se metió con la persona equivocada-

Enrique me dejo faltar al trabajo, según él estaba muy mal y necesitaba un tiempo para respirar, pero mañana debía volver al trabajo. Yo... No quería volver a casa, sabía que Franco estaría allí, seguramente no había ido al trabajo y esperaba a que regresara para "aclarar" las cosas. ¿Qué podía hacer durante el día? Era lógico que no debía seguir llorando, ya no me quedaban lagrimas que derramar. Arranque al auto y me fui al mall... Si quería vengarme de Franco, ya sabía como, lo había visto un montón de veces en la televisión... Solo que nunca espere que yo tendría que hacerlo. Entre a todas las tiendas que pude y sobregire su cuenta. Compre ropa para bebe, como no sabía aun su sexo, compre para ambos, también le compre algunos juguetes. También compre ropa y juguetes para Efraín. Luego me fui de compras para mi, carteras, zapatos, ropa para embarazadas ¡Había un montón! También compré algunas cosas para Javiera y a Gaspar le compre videojuegos y un tipo de notebook nuevo, había salido recientemente y su pantalla se giraba por completo... Yo no entendía mucho, así que solo lo compre ya que era bastante caro, a Javiera le compre otro, pero de marca apple, también era caro y ahora que estaba en su ultimo año de escuela, seguro que le servia para estudiar. Al final ya no podía pasar ni siquiera una pulsera con la tarjeta. Tuve que pagarle a unos chicos para que me ayudaran a llevar las bolsas al carro, tenía la parte de atrás repleta... Aun así nada de eso me hacía sentir mejor... Ya era tarde y debía volver a casa, tome aire y me puse en camino. Cuando llegue Javiera me estaba esperando fuera, me vio y dio un grito para avisar que ya estaba llegando, entonces salio Franco y Gaspar por la puerta. Este último fue el primero en acercarse a mi.

-¿Donde has estado? ¡Nos tenías preocupados!-
-Tú ni siquiera te atrevas a reclamarme algo, que sé que lo sabías-
-¿Qué?- Dijo nervioso- Martina... yo... lo siento...-
-Cállate, esto no es tu culpa, así que lo dejaremos así, solo no te involucres más- Él asintió y Javiera se acerco.
-Entre los dos saquen las cosas que traigo en el carro, pídanle a Norma que les ayude-
-¿Es que te sacaste la lotería?-
-Cuando lo hagan tengan cuidado, hay algunas cosas delicadas- Camine hasta la puerta y pase frente a  Franco pero no me detuve, subí las escaleras pero antes de llegar al segundo piso él me tomó por uno de mis brazos.
-¿Cómo has comprado todo esto?- Me limite a sonreír.
-Suéltame- Exhalo un suspiro... No lo había notado, pero su cara se veía agotada, tenía ojeras y sus ojos estaban rojos.
-Esta bien, no importa como lo hayas comprado, no importa, solo déjame explicarte... Martina yo... Te amo, de verdad te amo. Entiendo que estés enojada, de verdad y creo que...-
-¡¿Entiendes por que estoy enojada?! ¿Te parece que estoy enojada? TÚ...TÚ...TÚ- Le dije mientras lo empujaba con un dedo- ME ENGAÑASTE...¡Te acostaste con ella! ¿Cuantas veces? ¿Durante todo el mes? Y luego me llamabas... Lo hacías todas las noches y me decías que me amabas. Déjame preguntarte algo ¿Me llamabas antes o después de haberte acostado con ella? ¿Se reían juntos de mí? ¿Lo disfrutaste? ¿Estas feliz ahora?- Durante todo el tiempo que le dije eso el me lo negaba entre llanto, a lo lejos escuche a Javiera preguntarle a Gaspar si era cierto, no quise escuchar la respuesta de él así que continué hasta la pieza y noté que Franco estaba entrando. ¡No! definitivamente él no estaría conmigo, no señor, en esta casa no se quedaba.
-Martina, no fue así, no lo fue, necesitas escucharme, necesitas entender, necesitas que...-
-¿Sabes que es lo que realmente necesito? ¡Que te largues! No quiero verte, no te creo nada- Tome una maleta que teníamos en uno de los armarios y pesque un montón de su ropa y la lance en ella, la cerré y comencé a sacarla de la habitación, él caminaba tras de mi explicándome que solo había sido una vez, que estaba ebrio, que no la quería, que había pensado todo el tiempo que era yo... Eso me revolvió el estomago, me di vuelta y le di una cachetada... Estaba destruida, ya no podía más, lance la maleta escalera abajo y entonces sentí una punzada en mi vientre- Veté, si de verdad aun sientes algo por mi, déjame en paz... Tú... Fuiste en el único hombre que he confiado en toda mi vida... Me entregue a ti... Dejé de ser una mujer fuerte por enamorarme de ti ¿Para que? ¿Para esto?... Franco... Solo vete- Entonces me encerré en el cuarto, me senté un un sofá que teníamos en el cuarto y me enrolle allí, me dolía el pecho y la garganta, volví a llorar, pero el dolor en mi vientre volvió y se hizo más intenso, trate de aguantar, pero no pude y al final caí inconsciente.

5 comentarios:

  1. por que franco deja la tendalà y la que sufre es martina? ,,, quizá que le pasará ahora al pobre bebe ....... excelente buen capitulo como siempre ! cada vez se hacen mas cortos xd

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  2. q dulce venganza... jajajajaja si.. ps casi tira la casa por la ventana xD.... pero espero y no sea lo que uno piensa con lo de respecto a Martina.... apoyo sobre q los cap son mas cortos.. pa la otra nos vas a dejar solo con un párrafo... jajajajajajaja ok ntc....

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  3. con gusto amargo seguire al prox cap
    gracias ^^

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