Franco
Tup, tup, tup. El teléfono marcaba y marcaba pero Martina no contestaba. Me estaba comenzando a poner nervioso. Estaba en mi horario de colación y estaba almorzando con Maite mientras revisábamos unos papeles.
-¿No te contesta?-
-No-
-Quizás esta ocupada con Enrique, normalmente la hora de almuerzo se la pasan juntos- ¿Era idea mía o ella sabía mucho sobre Martina y ese tal Enrique?
-Enrique es su jefe, así como yo soy el tuyo... Es lógico pasar tiempo juntos-
-Si, es lógico, si tu lo crees así- Dijo mientras se echaba un poco de lechuga a la boca.
-No voy a pensar mal de ellos por hacer lo mismo que hago contigo-
-Lo siento, mi intención no era que pensaras mal, yo solo te comentaba lo que se-
-Bien, pues prefiero no saberlo-
-Se dice que vivir en la ignorancia es lo mejor, así nunca tienes problemas-
-No tengo problemas con Martina-
-Ves a eso es lo que me refiero-
-¿Que quieres decir?-
-Si no tienen problemas ¿Por qué no te contesta?-
-... Seguramente se le ha quedado el celular en silencio-
-Si tu lo dices-
-Además, no esta trabajando, así que no debe estar con SU JEFE- Recalque.
-¿Martina no esta trabajando? ¿Y Enrique se lo permitió? Wow, normalmente él despide a los que se enferman mucho, no es de los que permitan que la gente falte... Debe ser especial para él-
Preferí no seguir con el tema, sus comentarios cada vez hacían más eco en mi mente y por más que confiaba en Martina, el tenerla lejos y mi cabeza con tantas dudad, no era realmente una ayuda. Volví a marcarle, no respondió Volví al trabajo preocupado y las horas se me hacían eternas para dejarlo he irme al hotel donde estaba hospedado. Cuando por fin acabamos con Maite nos metimos al coche que nos llevaba.
-¿Te ha devuelto la llamada?-
-¿Quien?-
-Martina-
-Ah... mmm ... no-
-Ya veo... ¿La llamaras?-
-Cuando llegue a mi cuarto-
-¿Quieres privacidad?-
-No es que me molestes- La verdad era que sí pero tampoco se lo diría- Solo necesito estar algo más relajado para poder hablar mejor- Ella sonrió y asintió con la cabeza, el resto del camino fue en silencio.
Abrí la puerta de mi cuarto, entre y la cerré detrás de mi, por fin estaba solo. No es que Maite me cállese mal, pero a veces sentía que quería algo más, algo que yo no le daría. Me saque el saco, la corbata y me estire en la cama, vi la hora, tome el celular y marque a casa, contesto Norma.
-Hola señor ¿Esta bien?-
-Si Norma, estoy bien ¿y tu?-
-También-
-¿Esta todo bien en casa?-
-Todo bien, ahora que la señorita Javiera y el joven Gaspar están aquí esta todo más tranquilo-
-Que bien, eso me tranquiliza... ¿Y Martina?-
-La señora ahora esta durmiendo, llego agotada del medico y se quedo dormida-
-¿Ha dormido toda la tarde?-
-No, Almorzó y luego se fue a su pieza con la señora Cristina, bajaron a tomar once y luego se fue a acostar, dijo que estaba agotada ¿Quiere que la despierte?- Si, si quería, quería oír su voz, saber que realmente estaba en casa y que no la estaban encubriendo, ayer no la había escuchado y hoy tampoco lo haría... No pasaba ni una semana y sentía que no sabía de ella hace más de un año.
-No, déjala descansar, solo dile que cuando despierte me llame, no importa la hora-
-Esta bien, le daré su recado-
-Ok Norma, que estés bien, adiós-
-Adiós- Dijo y colgó. Tomé las llaves de mi cuarto baje al bar, estuve ahí hasta que se me hizo tarde.
Los días pasaron y efectivamente hable con Martina, pero no me dijo mucho. Pasaron dos semanas en las que nuestras conversaciones cada vez eran más cortas. Me estaba ocultando algo, lo sabía, lo conocía lo suficiente para saberlo. Cada noche me iba al bar a beber, pero ese día me excedí. La ultima llamada en la que hablamos me había dejado mal.
"-¿Donde estas?-
-Estoy en un happy hours-
-¿Con quien estas?-
-Con unos amigos del trabajo- ¿Amigos? ok eso también incluía chicas, lógico ¿no?
-¿Esta tu jefe también?-
-Si, esta con su pareja- ¿Pareja? bien eso era bueno, me había relajado.
-¿La pasas bien?-
-Si, estar con ellos es divertido, sabes que me llevo mejor con los chicos-
-¿Con los chicos? ¿No hay chicas con ustedes?-
-Em... Solo esta Soledad, la secretaría-
-¿La secretaría esta con tu jefe?-
-¿Qué? ¡No! Claro que no jajaja las cosas que dices- Si la secretaría no estaba con él jefe ¿Como es que él estaba con su pareja? Esto no cuadraba, pero no quise preguntar... Las palabras de Maite vinieron a mi cabeza "Se dice que vivir en la ignorancia es lo mejor" Si, quería vivir en la ignorancia, por lo menos por hoy.
-Ya me voy-
-Esta bien-
-No tomes demasiado-
-No puedo beber, solo estoy tomando jugo jajaja-
-¿No puedes beber? ¿Por qué?- Se puso nerviosa, lo pude sentir.
-¿Como? No es nada ¿Ya te vas? bien, cuídate, te amo-
-Si... También yo te...- Pero no alcancé a decirlo, ya había cortado."
Y ahí estaba, bebiendo y dejando volar mi imaginación, podía ver a Martina revolcándose con otro y riéndose de mi. Y escuchaba las palabras de Maite una y otra vez en mi cabeza. Estaba mareado y veía todo borroso, apenas distinguía la cara del barman. La botella de Wisky se me estaba terminando. Entonces entre todo lo raro que veía, la vi a ella. Sin saber de mi cuerpo le abracé "¿Que haces?" me dijo Martina "Vamos te llevare a tu cuarto". Martina estaba frente a mi, vestida realmente sexy, la deseaba tanto y la extrañaba de la misma forma. Todo era borroso para mi, pero su rostro no, era lo único claro. Abrió la puerta de mi pieza y entro conmigo, me hizo sentar en la cama y entonces me acaricio el rostro "Eres un chico realmente hermoso" No me importaba si lo era o no, mientras lo fuera para ella. Martina era lo más importante en mi vida, no podía perderle ya había perdido demasiadas personas para dejar que ella se marchara de mi vida. Me levante y le di un beso. Ella me aparto "¿Que haces?" entonces vi que me miraba detenidamente y volvió a besarme. Las cosas se pusieron calurosas y me gustaba, llevaba demasiado esperando por esto, necesitaba sentir su cuerpo cerca del mio, piel con piel. Hicimos el amor, pero fue extraño, no sé si fue porque hace mucho que no lo hacíamos pero me pareció algo distinto para lo que normalmente eramos los dos. Al acabar me sentía muerto y solo me tire hacia un lado y dormí. Cuando desperté me dolía la cabeza horrores y sentía el pecho presionado, cuando mire hacia abajo me vi desnudo y sobre mi Maite... También desnuda. Mierda ¡¿Qué había hecho?!

NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarBueno no sabia de q lado estar, luego de reflexionar e determinado q toda la culpa es de Maite es una P.... Así q se aprovecho de la borrachera de franco :(
ResponderEliminarme dio un patatuza.. o.O.. aqi apoyando a Maria Eugenia... ya somos 2.. bno creo q muchas pensamos eso... desde la primera vez q la leimos... xD...jajajajajaja ok solo puedo decirt q stoy super ida... x_X
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